Momentos de tensión y angustia se vivieron este jueves por la mañana en el barrio San Lorenzo, cuando una intervención del EPAS derivó en la rotura de un caño maestro de gas y obligó a evacuar viviendas y comercios en una zona de alto movimiento.
El hecho ocurrió en la intersección de Doctor Ramón y Gasowsky, donde trabajadores realizaban tareas sobre una cañería de agua. En medio de las maniobras, el movimiento del suelo provocó la ruptura de una tubería de gas de gran diámetro, generando una fuga que activó un operativo de emergencia.
Antes de las 10 de la mañana, el olor a gas ya se expandía por varias cuadras, lo que motivó la rápida intervención de Bomberos, Policía y personal de la empresa Camuzzi, que trabajaban contrarreloj para ubicar la válvula y cortar el suministro.
Mientras se desarrollaba el operativo, los vecinos fueron evacuados preventivamente y debieron permanecer fuera de sus hogares, en medio de la incertidumbre. “Mucho temor, mucho dolor de cabeza porque está peligroso. No sabemos si estar afuera o adentro porque se siente mucho en todos lados”, relató una de las vecinas afectadas, visiblemente preocupada por la situación.
La mujer explicó que vive junto a su pareja y su hijo, y que la familia tuvo que abandonar la vivienda ante el riesgo. “Esperamos que lo solucionen rápido porque es peligroso para la gente”, agregó.
Otro vecino, que sostenía a su bebé en brazos al momento de la entrevista con 24/7 Canal de Noticias, también describió el clima de miedo que se vivió en el barrio. “La verdad que sí, fue muy fuerte. Nos despertaron para que evacuemos”, contó.
"Los chicos que estaban arreglando salieron corriendo"
Liliana, una de las vecinas evacuadas, describió el momento inicial con crudeza: “Fue un poco de miedo porque hizo una explosión gigante. Los chicos que estaban arreglando salieron corriendo y después volvieron para decirnos que salgamos inmediatamente de la casa”. Según relató, la evacuación comenzó cerca de las 9.20 y desde entonces permanecen en la calle sin saber cuándo podrán regresar.
La mujer también cuestionó la respuesta ante la emergencia. “Llamamos a Camuzzi, al 147 y a Defensa Civil. La única que nos atendió fue una chica del 147, pero nos dijo que no era problema de ellos. El resto no respondió”, afirmó.
Otra vecina puso el foco en la vulnerabilidad de quienes atraviesan situaciones de salud. “¿Qué hacemos los enfermos que estamos acá? No nos dejan entrar ni salir, tenemos que estar en la calle sin saber por cuánto tiempo”, expresó con angustia. “Si me descompongo, ¿quién se hace cargo?”, se preguntó.
Los testimonios también apuntaron a demoras y falta de información oficial. “Los de Camuzzi llegaron a los 30 o 40 minutos y dijeron que no les habían avisado. Se enteraron por nosotros”, señalaron, mientras destacaban que fueron los bomberos y la policía quienes actuaron con mayor rapidez para evacuar y resguardar a los vecinos.
Mientras el operativo avanzaba y la fuga comenzaba a ser controlada, la escena seguía siendo la misma: familias enteras esperando en la vereda, sin certezas. “Estamos en la calle, no tenemos a dónde ir. Nadie vino a explicarnos nada”, resumió una vecina, reflejando el desconcierto generalizado en medio de una mañana que pudo haber terminado en tragedia.
Operativo y zona restringida
Tras la rotura del caño, el área fue rápidamente vallada y se restringió la circulación en al menos dos cuadras a la redonda. El operativo se centró en ubicar la válvula de la red para detener la fuga, una tarea clave para evitar mayores riesgos.
Durante varias horas, vecinos y comerciantes permanecieron fuera de sus casas y locales, mientras los equipos técnicos trabajaban con maquinaria y planos para acceder al punto crítico.
Hasta el momento, no hubo información oficial sobre las causas del incidente ni sobre las denuncias realizadas por los vecinos.
Un susto que pudo ser mayor
El episodio generó preocupación en una zona urbana con alta circulación, donde la combinación de una fuga de gas y el movimiento constante de personas elevó el nivel de riesgo. “Podría haber sido peor”, coincidían los vecinos mientras seguían a la espera de poder regresar a sus hogares.
El operativo continuaba pasado el mediodía, con todos los recursos desplegados para controlar la situación y garantizar que no queden riesgos en el sector.