El Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por la Dirección de Estadística y Censos de Río Negro mostró en julio una variación mensual del 2,61% en la capital provincial. El informe oficial precisó que el acumulado alcanzó el 4,38% en el bimestre, 6,12% en el trimestre, 13,68% en el semestre y un 27,89% interanual, reflejando el impacto sostenido de la inflación en bienes y servicios de consumo cotidiano.
El relevamiento destacó fuertes incrementos en productos frescos de la canasta básica. El zapallo amarillo encabezó las subas con un 33,49%, seguido por la lechuga con un 24,07%, la papa con un 20,27% y la cebolla con un 10,12%. Estos aumentos se vinculan con factores estacionales y de oferta, que suelen presionar los precios en invierno.
En contraste, algunos alimentos mostraron bajas en sus valores promedio. La manzana retrocedió un 3,24%, la pintura cayó un 3,46%, la banana bajó un 1,68%, el carbón de leña un 1,65%, y el asado de vacuno un 1,54%. Estas variaciones negativas atenuaron parcialmente el índice general, aunque no lograron compensar las fuertes alzas en verduras y hortalizas.
El informe también reflejó movimientos moderados en otros rubros: el queso de rallar subió un 5%, el café molido envasado un 5,45%, y el vermú un 5,58%, mientras que servicios como la electricidad apenas aumentaron un 0,48% y el gas natural un 2,90%.
La Dirección de Estadística y Censos subrayó que la evolución de precios en julio confirma la tendencia de incrementos sostenidos en alimentos frescos y bebidas, con impacto directo en el bolsillo de los consumidores. El índice interanual del 27,89% refleja la magnitud de la inflación acumulada en la capital rionegrina, en un contexto de ajustes y variaciones que afectan tanto a la canasta básica como a servicios esenciales.