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El insólito bloqueo político a la Municipalidad de Chos Malal

Activistas libertarios, peronistas y de la anterior gestión, montaron un grupo compacto pero dañino. No dejan entrar al intendente.

Domingo, 26 de abril de 2026 a las 15:39
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Chos Malal

Un conflicto con fachada gremial, pero con evidente sesgo político complica por estos días a la Municipalidad de Chos Malal. No por la cantidad de activistas (20 en los momentos de mayor convocatoria y apenas uno cuando llega el turno de la guardia mínima), sino porque bloquean el edificio público, impiden el ingreso del intendente, Nicolás Albarracín y hasta amenazan con prender fuego las instalaciones, si las autoridades no ceden a sus exigencias. Pocos, pero belicosos. Así son.


El conflicto comenzó con una negociación salarial, ya saldada. Pero que dio paso a un reclamo que es constantemente agitado por dirigentes políticos, algunos de ellos propensos a lo que bien se conoce como el cambio de pelaje. Los lugareños los identifican. La vieja ciudad del Norte neuquino es, en realidad, uno de esos pueblos grandes en los que todos se conocen. Es por eso que no dudan en señalar a neos libertarios, que (al menos en esta protesta) han decido abrazarse con vestigios del peronismo y con ex funcionarios del ex intendente Hugo Gutiérrez (MPN), devenidos ahora en dirigentes sindicales. La composición es variopinta y el objetivo, advierten desde el oficialismo, dañino. 


Hasta donde se sabe, la negociación salarial entre la Municipalidad y el gremio que nuclea a los trabajadores del municipio ya cerró y fue refrendada, inclusive, por el Concejo Deliberante. Los trabajadores accedieron al pago de ropa de trabajo y a la actualización de sus haberes según la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que la inmensa mayoría de los trabajadores del país -y muy especialmente los del sector privado- desearían. Pero la dirigencia sindical quería un aumento más alto y no se mueve de esa postura. 


La negociación por la pauta salarial terminó en marzo, se firmaron las actas, el municipio ya pagó la ropa de trabajo y ahora se prepara para la liquidación de haberes. Los activistas reclaman una suba del sesenta por ciento en el básico que el Municipio no tiene forma de afrontar sin que se vean afectados los servicios a la población. Los activistas no deparan en ello y siguen bloqueando el edificio municipal, lo cual constituye una ilegalidad lisa y llana.

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