El regreso de la política partidaria al Movimiento Popular Neuquino se produce en una provincia distinta a la que el partido dejó en diciembre de 2023. En estos años, el gobernador Rolando Figueroa impulsó cambios profundos en la administración, en la relación con los municipios y en la planificación del desarrollo provincial, al mismo tiempo que consolidó una nueva etapa política.
La nueva conducción partidaria deberá asumir que el escenario neuquino cambió y que esa transformación también modificó las condiciones para la reconstrucción del partido. El MPN conserva una presencia importante en todo el territorio provincial. Tiene intendentes, diputados provinciales, concejales y una estructura territorial, además de una identidad política construida durante más de seis décadas de predominio. La presentación de una lista única para conducir la Junta de Gobierno y la Convención, encabezada por Gabriel Álamo y Jorge Lara, respectivamente, y con representación en las 22 seccionales, muestra que el partido mantiene capacidad de organización. Pero esa estructura deberá convivir con una realidad política diferente y con una provincia que ya transita otro tiempo.
Desde el primer día de esta nueva etapa, el MPN (en su mayoría) reconoció a Figueroa como el líder indiscutido de esta nueva realidad política provincial. Y, por esa razón, el partido sostiene hacia el gobernador una relación basada en el diálogo y, fundamentalmente, en el respeto.
La nueva dirigencia del MPN sabe que la reconstrucción no puede plantearse desde la negación del presente. La provincia cambió y también lo hicieron sus prioridades, sus demandas y las formas de construir poder. Por eso, la etapa que comienza estará atravesada por conversaciones, acuerdos y nuevas construcciones, en tiempos en los que rigen la transparencia en la gestión de gobierno y el fin de los privilegios.
La renovación de las autoridades partidarias también significará el cierre del ciclo de Omar Gutiérrez al frente del MPN y el comienzo de una nueva página para una fuerza que por primera vez en décadas debe reorganizarse desde fuera del gobierno provincial.