El subcomisario Marcelo Barroso, jefe del Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate (COER) de Cipolletti, murió a los 44 años tras atravesar una enfermedad oncológica, provocando una profunda conmoción dentro de la Policía de Río Negro. Sus restos fueron despedidos con honores en Cipolletti y posteriormente trasladados hacia Viedma, acompañados por efectivos a lo largo de la Ruta 22.
Barroso era uno de los integrantes jóvenes de la estructura especial de la fuerza y se encontraba al frente del COER cipoleño, una unidad dedicada a intervenir en operativos de alta complejidad y situaciones de emergencia. Su fallecimiento fue comunicado por la propia institución policial y rápidamente generó numerosas muestras de dolor entre sus compañeros.
Tras el velatorio realizado en Cipolletti, se dispuso el traslado de sus restos hacia Viedma. El recorrido se convirtió en una despedida cargada de emoción: efectivos de distintas dependencias se ubicaron a la vera de la Ruta 22 para acompañar el paso del cortejo y rendir homenaje al subcomisario.
Las imágenes del traslado reflejaron el reconocimiento de sus compañeros hacia quien había ocupado una función de responsabilidad dentro del COER. A lo largo del camino, los policías permanecieron apostados junto a la ruta mientras avanzaba el cortejo que llevaba los restos de Barroso hacia la capital provincial.
Desde la Policía de Río Negro expresaron públicamente sus condolencias por la pérdida. “Desde la Institución Policial hacemos llegar nuestras más sentidas condolencias”, señalaron en el mensaje oficial, en el que también pidieron una pronta resignación para familiares y allegados ante la muerte del efectivo. En tanto, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida de familiares, compañeros y personas que conocieron su trayectoria.