Durante los últimos años, en Neuquén crecieron las ferias, saladitas y showrooms que reúnen a distintos vendedores durante algunos días en hoteles, salones y otros espacios privados. Esta modalidad generó reclamos de comerciantes que mantienen sus negocios durante todo el año y afrontan alquileres, impuestos y otros costos.
Frente a esta situación, el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que establece nuevas reglas para estas actividades y diferencia a quienes desarrollan su emprendimiento de manera permanente en la ciudad de quienes llegan desde otras localidades o provincias.
La medida también generó dudas sobre su alcance, especialmente entre vendedores ambulantes. Los concejales aclararon que la venta en la vía pública mantiene su propia normativa.
Un beneficio para los emprendedores neuquinos
La ordenanza crea categorías específicas para ferias y showrooms y establece un canon municipal para quienes organicen estos eventos.
El concejal del MPN Santiago Galíndez explicó en “La mañana es de la primera”, por AM550, que la medida apunta a proteger a quienes trabajan y comercian durante todo el año en Neuquén.
“Es proteger al comercio neuquino, a los feriantes y emprendedores neuquinos ante una competencia desleal”, sostuvo.
Cuando una feria o showroom sea organizado por un emprendedor o feriante neuquino, el canon tendrá un 90% de descuento. En cambio, quienes lleguen desde otras localidades o provincias deberán abonar el monto completo.
Según Galíndez, uno de los objetivos es desalentar los eventos itinerantes que recorren distintas ciudades y pueden ofrecer productos a valores diferentes de los comercios locales.
Qué pasa con los vendedores ambulantes
Uno de los puntos que generó confusión después de la aprobación fue la situación de quienes venden en la calle.
La concejal Victoria Fernández aclaró en “La segunda mañana”, por AM550, que esta actividad no queda alcanzada por la nueva regulación, porque ya cuenta con un régimen propio.
“Lo que tiene que ver con venta en vía pública están regulados en otra normativa, que ya tiene unos cuantos años y que no se alteró en sus principios ni criterios”, explicó.
De esta manera, las categorías de vendedores artesanales, populares y barriales mantienen su marco específico.
La actualización precisó, además, cuestiones vinculadas con los controles bromatológicos para quienes comercializan alimentos y con la reventa en la vía pública.
Una nueva mirada sobre las sanciones
Fernández también explicó que las modificaciones vinculadas al nuevo Código de Convivencia incorporan alternativas para algunos casos de venta en la vía pública.
“Ahora se puede hacer trabajo comunitario, inclusión en diferentes dispositivos y alternativas”, señaló.
La modificación contempla situaciones en las que la actividad comercial puede estar relacionada con condiciones de vulnerabilidad económica.
Así, la nueva regulación diferencia las ferias y showrooms que funcionan en espacios privados de la venta ambulante, que continúa bajo sus propias reglas.
Galíndez resumió el objetivo de la medida: “Buscamos herramientas para proteger al comercio neuquino, y una herramienta que encontramos fue generar esta medida”.