El gobernador Rolando Figueroa, de Neuquén, encabezó la muestra estadística que mide la imagen de los mandatarios provinciales del país, con 56,1 por ciento de imagen positiva, relegando al segundo lugar a Claudio Poggi, de San Luis, y al tercero a Osvaldo Jaldo, de Tucumán.
La encuesta, de la consultora CB, se hizo con la muestra de entre 882 y 1.175 casos en cada provincia. Reitera lo que había mostrado en encuestas anteriores: los gobernadores aventajan, en sus distritos, a las principales figuras de la política nacional, incluso a los renombrados, como el presidente Javier Milei, o quien se perfila como competidor presidencial desde el peronismo, Axel Kicillof.
Kicillof está en el otro extremo, entre los niveles más bajos de la medición; también en esa situación aparece el rionegrino Alberto Weretilneck, con 41,8 por ciento de imagen positiva.
La novedad, aunque relativa, pues difícilmente pueda extrapolarse a posibles resultados electorales, marca el fuerte respaldo que actualmente tiene la gestión de Figueroa, un hecho que es debatido en las redes digitales con una inusual virulencia, y con escaso nivel de seriedad.
En los últimos días, Figueroa y Neuquén han sido noticia a través de la certeza de inversiones petroleras que llegarán a la provincia para incrementar la producción de Vaca Muerta, en medio de una coyuntura donde se pondrán en oferta nuevas áreas de la zona productiva.