Un centenar de familias de Toma Norte, en el sector de Gran Neuquén Norte, comenzarán a dejar atrás años de conexiones eléctricas irregulares gracias a una obra de infraestructura que busca garantizar el acceso formal al servicio de energía eléctrica. El proyecto, financiado por la Municipalidad de Neuquén con una inversión de $216.335.569, contempla la recuperación y puesta en funcionamiento de una red que había quedado inconclusa en administraciones anteriores.
Los trabajos en Toma Norte se desarrollarán en nueve manzanas y beneficiarán de manera directa a unas 100 familias de ese sector. La iniciativa forma parte del plan de urbanización y mejora de servicios básicos que impulsa la gestión del intendente Mariano Gaido en distintos barrios de la capital neuquina.
Qué trabajos se realizarán en el barrio
El presidente del Instituto Municipal de Urbanismo y Hábitat (IMUH), Marco Zapata, explicó que la intervención incluye la colocación de nuevos pilares, el reacondicionamiento de tendidos eléctricos y la instalación de kits de acometida para cada vivienda.
Según detalló el funcionario, la infraestructura existente presentaba importantes deterioros producto del paso del tiempo y hechos de vandalismo.
“Había pilares rotos, conductores que ya no estaban y sectores que fueron vandalizados. Ahora vamos a readecuar toda la instalación para poder ponerla nuevamente en funcionamiento”, indicó Zapata.
Durante las primeras etapas de la obra se ejecutará la instalación de postes y pilares, además de un relevamiento casa por casa para definir las características de cada conexión domiciliaria.
Impacto para las familias de Gran Neuquén Norte
La regularización del servicio permitirá mejorar las condiciones de seguridad eléctrica, reducir riesgos asociados a conexiones informales y brindar mayor estabilidad en el suministro.
Para concretar algunas de las conexiones será necesario realizar adecuaciones puntuales en cercos, ochavas y frentes de viviendas, tareas que se coordinarán con cada familia beneficiaria.
Desde el municipio estiman que los trabajos podrían completarse en un plazo de aproximadamente 60 días. “En 60 días deberíamos tener a estas 100 familias instaladas”, aseguró Zapata.
Un reclamo histórico de los vecinos
La llegada de la obra fue recibida con expectativa por los habitantes del sector, quienes durante años reclamaron una solución definitiva para acceder a un servicio básico en condiciones adecuadas.
Maximiliano Rodríguez, vecino de Toma Norte, destacó la importancia de la intervención para el barrio. “La llegada de los trabajos genera satisfacción porque por fin se avanza con una solución definitiva para nuestro barrio”, expresó.
La obra se suma a otras inversiones en infraestructura urbana que el municipio viene ejecutando en distintos sectores de Neuquén capital, con el objetivo de ampliar el acceso a servicios esenciales y consolidar la integración de barrios históricamente postergados.