La construcción del Hospital Norpatagónico de Neuquén comenzó una nueva etapa de planificación con el objetivo de transformar uno de los proyectos sanitarios más importantes de la provincia. El ministro de Salud, Martín Regueiro, recorrió la obra junto al equipo de Arquitectura Hospitalaria para evaluar en terreno las modificaciones necesarias que permitan adecuar el diseño a las necesidades actuales del sistema de salud.
El proyecto fue definido por el gobernador Rolando Figueroa como un "elefante que estaba totalmente dormido", en referencia a los años de paralización que sufrió la iniciativa. Ahora, con un nuevo esquema de trabajo, la Provincia busca convertirlo en un centro de referencia para la atención de alta complejidad en la Patagonia.
Una infraestructura equivalente a dos hospitales históricos
La primera etapa contempla una superficie de 20.000 metros cuadrados, una dimensión que equivale a la suma de las instalaciones de los hospitales Castro Rendón y Bouquet Roldán, dos de los principales centros de salud públicos de Neuquén capital.
Actualmente, los equipos técnicos trabajan en el rediseño de áreas críticas como quirófanos, hospital de día y servicios asociados, espacios que serán fundamentales para ampliar la capacidad de respuesta del sistema sanitario provincial.
La magnitud de la obra permitirá concentrar prestaciones complejas y reducir derivaciones fuera de la provincia, una demanda histórica de pacientes y profesionales de la salud.
Cirugías complejas, trasplantes y tratamientos oncológicos
Una vez finalizado, el Hospital Norpatagónico estará destinado a recibir derivaciones de alta complejidad provenientes de distintos hospitales y centros sanitarios de Neuquén y otras provincias de la región.
Entre los servicios proyectados se destacan unidades especializadas en cardiopatías infantiles, cirugías complejas para adultos y niños, programas de trasplantes y tratamientos oncológicos integrales. También contará con áreas dedicadas a patologías cardiovasculares, una de las principales causas de atención especializada en el sistema público.
La incorporación de estos servicios permitirá fortalecer la red sanitaria regional y brindar atención más cercana a miles de familias que actualmente deben trasladarse a otros centros del país para acceder a determinadas prácticas médicas.
El aporte de Vaca Muerta para la salud pública
El reinicio de la obra es posible gracias a los recursos que la provincia obtiene por el desarrollo de Vaca Muerta. El Gobierno neuquino viene destinando parte de esos ingresos a proyectos estratégicos de infraestructura, entre ellos hospitales, escuelas y rutas.
En este contexto, el Hospital Norpatagónico aparece como una de las apuestas más importantes para el futuro del sistema de salud provincial. La expectativa oficial es que, una vez operativo, permita ampliar significativamente la capacidad de atención de alta complejidad y consolidar a Neuquén como un polo sanitario de referencia para toda la Patagonia.