El fuego no dejó nada
El incendio ocurrió el lunes por la tarde en la zona de Colonia Nueva Esperanza. En pocos minutos, las llamas avanzaron sobre construcciones de madera y arrasaron con cinco casillas.
Las familias salieron como pudieron. Perdieron todo: ropa, muebles, electrodomésticos. Algunos lograron escapar. Otros no.
En medio de ese escenario, también había animales.
Los que quedaron atrapados
Dos gatos sobrevivieron, pero con quemaduras graves. Una perra no logró salir.
Los animales quedaron expuestos al fuego y al calor extremo. Cuando los rescataron, su estado ya era crítico.
Hoy, los dos gatitos están con pronóstico reservado. Necesitan atención constante para seguir con vida.
Un tratamiento que no puede esperar
Los animales reciben atención en la veterinaria VET365. Allí comenzaron un tratamiento intensivo que incluye curaciones diarias y medicación específica.
El proceso es largo y costoso. Cada día cuenta.
Desde la organización que acompaña el caso explicaron que la evolución depende de sostener ese tratamiento sin interrupciones.
El pedido de ayuda
Frente a los costos, iniciaron una colecta para poder continuar con la atención veterinaria.
“Nos necesitan”, es el mensaje que difundieron para pedir colaboración.
Quienes quieran ayudar pueden hacerlo a través del alias:
GATITOS.OK
Titular: Roxana Belén San Martín
Una escena que no termina cuando se apaga el fuego
El incendio dejó pérdidas totales en las viviendas. Pero también dejó consecuencias que siguen, incluso después de que las llamas se apagaron.
Los dos gatos continúan en tratamiento. Cada aporte permite sostener lo básico: medicación, curaciones y seguimiento.
Mientras tanto, el lugar donde vivían quedó reducido a cenizas. Y lo que sigue ahora depende, en gran parte, de la ayuda que puedan recibir.