De un hobby que nació mientras estudiaba Diseño de Indumentaria en la Universidad de Buenos Aires a una vidriera internacional: el recorrido de Paloma Fernández refleja la combinación de creatividad, formación técnica y perseverancia que exige la joyería de autor. Al frente de Fersé, su marca de joyas, la diseñadora fue seleccionada para formar parte de la Milano Jewelry Week 2026, una semana que reúne a referentes, artistas y profesionales de la joyería de distintas partes del mundo.
La cita se desarrollará del 20 al 26 de octubre en Milán, con exposiciones, presentaciones, talleres y encuentros que celebran la historia, la tradición y la innovación del sector. En ese escenario, dos piezas de Fersé integrarán una exposición vinculada a Artistar Jewels y formarán parte de su publicación.
En diálogo con Huguex Cabrera, en Tardes de Primera, por Canal de Noticias 24/7, Fernández repasó los comienzos de su proyecto, la formación en técnicas tradicionales de orfebrería y el proceso creativo detrás de sus diseños. También habló de la influencia de la joyería clásica, la estética punk y las gemas en sus colecciones, y de la emoción de ver su trabajo elegido entre propuestas internacionales.
Aunque actualmente desarrolla su actividad desde Buenos Aires, la diseñadora mantiene un vínculo especial con Cipolletti, donde nació y conserva una comunidad de clientas que acompaña a Fersé desde sus comienzos. Con esa identidad como parte de su historia, Paloma Fernández se prepara para llevar sus creaciones a Milán y abrir una nueva etapa en el crecimiento de su marca.
¿Cómo empezaste con la joyería de autor y en qué momento sentiste que dejó de ser un hobby o un emprendimiento para convertirse en tu profesión?
Empecé a hacer joyería como hobby mientras terminaba Diseño de Indumentaria en la UBA. Cuando me recibí trabajé un tiempo como diseñadora, y al mismo tiempo empecé con mi propia marca. Con Fersé usé todo lo que había aprendido en la facultad: armar una identidad, pensar colecciones, trabajar los recursos morfológicos y llevar una idea desde el diseño hasta la pieza terminada. Cuando la marca empezó a crecer, me di cuenta de que me faltaba técnica para materializar mis ideas. Por eso, a principios del año pasado, me fui a España a formarme en el oficio de forma más tradicional. Aprendí a preparar el material desde cero, con las aleaciones de plata y oro y sus soldaduras, y a hacer mis propias chapas, flejes e hilos. También me formé en distintas técnicas de engarce, en enfilado de collares y en gemas. Cuando volví a Buenos Aires seguí estudiando y practicando engarce, y sumé gemología con Carlos Leporace. Que dedicó su vida a las gemas y fue un gran referente en Argentina, así que poder aprender con él fue una suerte. Ahí sentí que, con todas las herramientas que había juntado, podía construir bases más sólidas para la marca. Desde entonces mis diseños evolucionaron mucho y mis manos están llegando al ritmo de mi cabeza.
¿Qué tienen de particular tus joyas? ¿De dónde salen las ideas para diseñarlas y qué materiales, técnicas o elementos aparecen en tus piezas?
Muchas de mis piezas parten de referencias de la joyería clásica y las resignifican desde una perspectiva más moderna. Las ideas surgen de referencias estéticas que me interesan y de la posibilidad de establecer nuevas relaciones entre formas y elementos. Las últimas colecciones tienen mucha influencia del punk y de morfologías tradicionales como el anillo solitario o el sin fin. Trabajo principalmente con plata 925, incorporando gemas y perlas según cada diseño. En el proceso conviven la exploración formal y el conocimiento técnico del oficio. Me interesa que cada pieza tenga una identidad propia y que las decisiones de diseño se vean en el resultado final.
¿Cómo fue el proceso de selección para llegar a la Milano Jewelry Week y qué significó para vos que eligieran tu trabajo entre propuestas de distintos lugares del mundo?
Fersé fue seleccionada para formar parte de la Milano Jewelry Week 2026 a través de Artistar Jewels, con dos piezas que integrarán una exposición vinculada al evento y su publicación. Fue una emoción enorme saber que mi trabajo había sido elegido entre propuestas de diseñadores de distintos lugares del mundo. Para mí, significa un reconocimiento al camino que vengo haciendo con Fersé y una oportunidad de llevar mis diseños a un contexto internacional dedicado a la joyería. También es una motivación para seguir desarrollando la marca y explorar hasta dónde puede llegar.
¿Qué significa para una diseñadora de Cipolletti llegar con sus propias piezas a una de las principales ciudades de la joyería internacional y qué esperás que pase después de esta experiencia?
Es un orgullo enorme. Estas dos piezas llevan muchísimo trabajo, y además fue un desafío hacerlas en un tiempo de producción determinado, porque quería que fueran las mejores que podía hacer en ese momento. Espero que esta experiencia abra nuevas oportunidades para Fersé, me permita conectar con otras personas del mundo de la joyería y seguir creciendo como diseñadora.
¿Hay alguna pieza que vayas a llevar a Milán que tenga una historia especial o que para vos represente especialmente de dónde venís?
Creo que lo que realmente representan estas dos piezas es mi esencia como diseñadora y la estética e identidad de Fersé. Son piezas de exposición, más experimentales, que llevan esa identidad un poco más al extremo. Y si pienso en lo que hace especial a mi lugar de origen, es la hinchada que tengo en Cipolletti. Aunque hoy trabajo desde Buenos Aires, muchas de mis clientas más fieles son de ahí y acompañan a Fersé desde el principio. Ya son parte de la marca.
La entrevista a Paloma Fernández