Hay historias que nacen lejos de donde sucedieron los hechos y hay otras que vuelven al lugar donde todo empezó. Para Federico Posadas, ilustrador, diseñador gráfico y docente universitario nacido en Villa La Angostura, la publicación de El volcán y el sol tiene algo de ambas cosas: es el resultado de años de trabajo, pero también el regreso a sus propias raíces. A través de un libro álbum destinado al público infantil, el autor rescata la experiencia que marcó a toda una generación durante la erupción del volcán Puyehue en junio de 2011.
Un niño angosturense que encontró refugio en los libros
Antes de convertirse en ilustrador y autor, Federico era simplemente un chico de Villa La Angostura que disfrutaba pasar horas en su cuarto imaginando historias.
"Recuerdo pasar bastante tiempo dentro de mi habitación, leyendo, dibujando y escribiendo. No es que no hiciera otras cosas, porque siempre me gustó el deporte y estar al aire libre, pero también disfrutaba mucho de esos momentos más solitarios, perdido en mis pensamientos", cuenta.
Cree que el clima típico de la cordillera tuvo algo que ver; los días fríos, la lluvia y las largas tardes bajo techo fueron un escenario ideal para acercarse a la lectura, al mismo tiempo que en su casa abundaban los libros y él tenía sus favoritos.
"Me fascinaban especialmente los de la colección Robin Hood, con historias de príncipes, piratas y aventuras. También leía historietas y novelas. Todo ese combo hizo que me enamorara de los libros y de las historias".
Sin saberlo, estaba construyendo el camino que años después lo llevaría a dedicarse profesionalmente a contar y dibujar mundos.
La piedra volcánica que encendió una idea
Aunque ya había publicado varios libros como ilustrador, Federico sentía que había llegado el momento de asumir un nuevo desafío: crear una obra completamente propia.
"El libro nace primero de la intención de hacer mi primer trabajo como autor integral, es decir, escrito e ilustrado por mí", explica.
La inspiración apareció durante una visita al pueblo que lo vio crecer, caminando por la montaña se encontró con numerosas piedras volcánicas que aún permanecían como huellas de la erupción del Puyehue.
"Me impactó la cantidad, las formas y los colores. Ahí me picó el bichito y empecé a preguntarle a distintas personas cómo habían vivido aquellos días".
Las respuestas fueron reveladoras: cada vecino tenía una historia para contar, cada recuerdo mostraba una comunidad atravesada por la incertidumbre, pero también por la solidaridad.
"Desde un principio estaba claro que había una historia valiosa para rescatar. Ya existían otros registros sobre el tema, pero sentí que podía llevarla a otro soporte, el del libro álbum, orientado a un público infantil".
Así nació El volcán y el sol, una obra que combina hechos reales con elementos de fantasía, acercando a los más chicos un episodio que forma parte de la identidad de Villa La Angostura.
Volver a contar la historia donde todo comenzó
Presentar el libro en escuelas y espacios culturales del pueblo donde creció tiene para Federico una carga emocional difícil de explicar.
"Me emociona, me da nervios y lo disfruto al mismo tiempo", reconoce.
Más allá de las páginas, lo que más valora son los encuentros que genera la obra.
"A final de cuentas, lo que quería con este libro era que pasaran cosas como estas: encontrarnos, contar la historia, recordar, intercambiar experiencias y jugar".
Por eso, asegura que cada presentación tiene un significado especial.
"Que sea en mi pueblo, donde crecí y de donde surgió todo, lo vuelve algo único. Estoy muy agradecido con toda la gente que me acompañó y ayudó para que este libro exista".
Un mensaje para quienes no vivieron la erupción
Detrás de la historia hay un objetivo claro: que las nuevas generaciones conozcan un episodio que marcó profundamente a la comunidad.
"Quería rescatar una historia valiosa que pertenece a un pueblo, pero que también puede ser universal", señala.
Para el autor, la erupción dejó enseñanzas que siguen vigentes, ya que manifiesta que "es una historia de resiliencia y de superación a través de la unión y el trabajo en equipo. Una situación límite que sacó a relucir lo mejor de la gente".
Y agrega que transmitir esa memoria a los más jóvenes es una forma de preservar la identidad colectiva.
"Poder contarles esta historia a quienes no la vivieron es importante. Creo que también es mi manera de aportar una visión del mundo en la que, incluso en las crisis, el trabajo junto a otros puede ayudarnos a salir adelante".
Un reconocimiento que trasciende las páginas
El impacto de la obra llevó a que el Concejo Deliberante de Villa La Angostura la declarara de interés municipal, destacando su aporte cultural y su capacidad para mantener viva la memoria de la comunidad.
Pero más allá de los reconocimientos, Federico parece valorar otra cosa: la posibilidad de seguir generando preguntas, conversaciones y encuentros. Quizás porque, en el fondo, aquel chico que pasaba horas leyendo aventuras en una habitación de Villa La Angostura nunca dejó de creer en el poder de las historias y porque ahora eligió contar una que también pertenece a todo un pueblo.
Presentación en la 22° Feria del Libro Infantil y Juvenil
Del 21 al 24 de octubre se realizará la 22° Feria del Libro Infantil y Juvenil de Villa La Angostura con presentaciones de libros, poesía, teatro, música y actividades para todas las edades. El evento se llevará a cabo en el Centro de Congresos y Convenciones Arrayanes (Las Frutillas 10).
En este marco, el miércoles 21 a las 19 será el turno de la presentación del mencionado libro El volcán y el sol, del escritor angosturense Federico Posadas