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El misterio del pequeño pájaro que cría sus pichones en los bosques patagónicos antes de viajar a Brasil

Un grupo de científicos documentó los desplazamientos del pájaro “fiofío silbón” y registró medio millón de aleteos durante la travesía.

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Viernes, 26 de junio de 2026 a las 00:29
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Suele volar de noche, entre seis y ocho horas sin parar y recorrer más de 6.000 kilómetros de su ruta migratoria.

El fíofío silbón es una pequeña ave viajera, del tamaño de un gorrión, que puede volar 28 horas sin parar en su recorrido entre el sur de Argentina, donde cría sus pichones y el norte de Brasil donde pasa entre 6 meses a un año. Suele volar de noche, entre seis y ocho horas sin parar y recorrer más de 6.000 kilómetros de su ruta migratoria.

En Brasil se mueve entre distintas zonas según la disponibilidad de alimento, primero por los bosques secos del noreste y luego por las sabanas y bosques del centro del país.

Su viaje de ida y vuelta supera los 6.000 kilómetros lo que lo convierte en uno  de los migrantes de larga distancia más notables entre los pájaros pequeños del continente.

Hasta ahora, nadie sabía con exactitud, cómo distribuía su energía a lo largo del viaje. ¿Cómo se movía el fíofío silbón hora a hora durante su migración? era la pregunta que desvelaba a los investigadores. 

El objetivo fue registrar su actividad con una precisión que antes no era posible con las tecnologías disponibles y obtener la respuesta que les permitiera comprender si las aves que migran dentro de América del Sur  usan estrategias distintas a las del hemisferio norte, donde la presión por llegar rápido a los sitios de cría, es mayor.

Los científicos colocaron pequeños registradores de datos llamados Bit Tags en 20 ejemplares de fíofíos capturados en las provincia de Chubut en el sur de Argentina. Cada dispositivo pesaba apenas 0,6 gramos y llevaba un sensor para detectar movimientos y un termómetro.

Estos sensómetros registraron la actividad casa 5 minutos durante dos períodos, la migración pre reproductiva (de septiembre a noviembre, cuando el ave viaja al sur para criar) y la post reproductiva (de febrero a abril cuando regresa al norte).

Los resultados confirmaron que el fíofío migra de noche, parte al atardecer y aterriza a la mañana siguiente. En promedio vuela entre 6,8 y 8,3 horas por noche, según la temporada.

También comprobaron que realiza dos tipos de descanso. El primero es breve, el ave para durante el día y retoma el vuelo al anochecer. El segundo es más largo, después de varios días de vuelo nocturno, descansa entre cuatro y cinco días antes de retomar el vuelo.

Durante la travesía bate las alas unas 20 veces por segundo. Tomando el promedio de su vuelo nocturno de entre 6 y 8 horas, cada vuelo implica más de 500.000 aleteos.

El caso más extremo fue el de un ejemplar que voló sin escalas durante 28,9 horas, datos arrojados por el sensor que confirmó que el ave estuvo en el aire todo ese tiempo y a gran altitud, ya que la temperatura bajó aproximadamente 0.7 grados por cada 100 metros de altura.

A partir de los resultados obtenidos surgieron muchos interrogantes, por ejemplo si el fíofío silbón tiene una estrategia migratoria orientada al ahorro de energía además del tiempo necesario para completar el viaje.

La otra pregunta apunta al reloj biológico del ave. Si bien la mayoría de los vuelos fueron nocturnos, algunos individuos también volaron de día.

El comportamiento del fíofío silbón continúa siendo un interrogante para los investigadores, quienes señalaron que se necesitan más estudios para entender cómo funciona ese ciclo interno durante la migración.



 

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