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El hornero no solo es el ave nacional de Argentina, también es un arquitecto que se destaca por sus sólidas construcciones

El hornero común, fue seleccionado por la Asociación Ornitológica de La Plata en 1928, como el ave nacional de nuestro país tras una votación escolar. Es un símbolo de trabajo y constancia, por su característico nido de barro en forma de horno.

Viernes, 08 de mayo de 2026 a las 15:53
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El hornero común es un pájaro pequeño, endémico en América del Sur y está presente en diferentes hábitats rurales y urbanos.

El hornero común (furnarius rufus), es un pájaro pequeño, endémico en América del Sur y está presente en diferentes hábitats rurales y urbanos.
En Argentina también es conocido como alonsito o casero.  Es un ave sedentaria, de vuelo corto y bastante territorial. Su lugar es defendido tanto por la hembra como por el macho y sus principales depredadores son, las aves de presa, serpientes, lagartos, comadrejas, zorros y diversos felinos, además del hombre que los mata por el simple hecho de matar.


Se alimentan principalmente de insectos: grillos, cucarachas, mariposas, escarabajos, hormigas y chinches. También de pequeños invertebrados: lombrices, caracoles, gusanos y arañas. Ocasionalmente se nutren de semillas, vegetales, frutas y pan.
El hornero es un ave monógama,  generalmente las parejas de hornero comunes, permanecen juntos por tiempo indefinido, incluso de por vida. Se reproducen durante la primavera y el verano austral.
Ambos padres alimentan a sus crías desde que nacen hasta los 4 o 5 días después que los polluelos abandonan el nido e intentan lentamente, independizarse, aunque permanecen cerca de sus padres, aproximadamente unos nueve meses. Incluso a veces, ayudan a construir el nido para la próxima temporada de reproducción.
El hornero común construye su nido principalmente entre los meses de abril y junio, el trabajo es compartido por la hembra y por el macho, utilizando barro combinado con fibras vegetales, crines, estiércol y piedras pequeñas. 

 


En el interior, un tabique divide la entrada de la sala de incubación, que por lo general es cubierta con paja y plumas.
Hasta el momento, el porqué de que la entrada al nido no esté siempre del mismo lado, ocupa a los científicos. A veces la entrada se ubica a la derecha y otras a la izquierda. Pero esa frecuencia, no es al azar, suele haber más nidos con la entrada a la derecha.
Podría ser que variables como la latitud, la longitud, las lluvias, la temperatura y la altura del nido, influyeran en la ubicación, sin embargo los estudios realizados, no arrojaron, hasta ahora, ninguna respuesta.
Es probable que estructuras cercanas al nido, como un árbol o una pared, se relacionaran con la asimetría.
Hasta ahora, todo sigue siendo materia de investigación y el misterio de la asimetría no está resuelto. Hay muchas preguntas sobre la vida y el comportamiento de éstos pequeños “arquitectos” de Sudamérica. 
Para obtener más respuestas, los investigadores impulsan la participación de todo aquel que quiera sumarse a la aplicación gratuita “HORNERO”, que puede descargarse en cualquier teléfono celular de Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia y Paraguay.
Se pueden registrar observaciones de nidos de hornero y responder un  breve cuestionario, sobre su forma y ubicación.
 

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