El hornero común (furnarius rufus), es un pájaro pequeño, endémico en América del Sur y está presente en diferentes hábitats rurales y urbanos.
En Argentina también es conocido como alonsito o casero. Es un ave sedentaria, de vuelo corto y bastante territorial. Su lugar es defendido tanto por la hembra como por el macho y sus principales depredadores son, las aves de presa, serpientes, lagartos, comadrejas, zorros y diversos felinos, además del hombre que los mata por el simple hecho de matar.
Se alimentan principalmente de insectos: grillos, cucarachas, mariposas, escarabajos, hormigas y chinches. También de pequeños invertebrados: lombrices, caracoles, gusanos y arañas. Ocasionalmente se nutren de semillas, vegetales, frutas y pan.
El hornero es un ave monógama, generalmente las parejas de hornero comunes, permanecen juntos por tiempo indefinido, incluso de por vida. Se reproducen durante la primavera y el verano austral.
Ambos padres alimentan a sus crías desde que nacen hasta los 4 o 5 días después que los polluelos abandonan el nido e intentan lentamente, independizarse, aunque permanecen cerca de sus padres, aproximadamente unos nueve meses. Incluso a veces, ayudan a construir el nido para la próxima temporada de reproducción.
El hornero común construye su nido principalmente entre los meses de abril y junio, el trabajo es compartido por la hembra y por el macho, utilizando barro combinado con fibras vegetales, crines, estiércol y piedras pequeñas.
En el interior, un tabique divide la entrada de la sala de incubación, que por lo general es cubierta con paja y plumas.
Hasta el momento, el porqué de que la entrada al nido no esté siempre del mismo lado, ocupa a los científicos. A veces la entrada se ubica a la derecha y otras a la izquierda. Pero esa frecuencia, no es al azar, suele haber más nidos con la entrada a la derecha.
Podría ser que variables como la latitud, la longitud, las lluvias, la temperatura y la altura del nido, influyeran en la ubicación, sin embargo los estudios realizados, no arrojaron, hasta ahora, ninguna respuesta.
Es probable que estructuras cercanas al nido, como un árbol o una pared, se relacionaran con la asimetría.
Hasta ahora, todo sigue siendo materia de investigación y el misterio de la asimetría no está resuelto. Hay muchas preguntas sobre la vida y el comportamiento de éstos pequeños “arquitectos” de Sudamérica.
Para obtener más respuestas, los investigadores impulsan la participación de todo aquel que quiera sumarse a la aplicación gratuita “HORNERO”, que puede descargarse en cualquier teléfono celular de Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia y Paraguay.
Se pueden registrar observaciones de nidos de hornero y responder un breve cuestionario, sobre su forma y ubicación.