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Tiki, la sonidista neuquina que fue invitada a integrar la Academia de los Oscar

Victoria Franzan, es la neuquina se convirtió en la única mujer sonidista argentina en formar parte de la institución que entrega los reconocidos Premios al cine mundial.

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La neuquina es la única mujer sonidista argentina que forma parte de la Academia.

La neuquina Victoria "Tiki" Franzan recibió uno de los reconocimientos más importantes que puede alcanzar un profesional de la industria cinematográfica: fue invitada a integrar la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos (AMPAS), la institución que entrega anualmente los Premios Oscar.

La incorporación no surge por postulación. La membresía es exclusivamente por invitación y distingue a profesionales que realizaron aportes relevantes al cine mundial. Este año fueron convocados 529 artistas y técnicos de distintos países, entre ellos 95 personas que alguna vez fueron nominadas al Oscar y 21 ganadores de la estatuilla. Victoria fue invitada a integrar la rama Production Sound Mixers, que reúne a los responsables del sonido directo durante los rodajes.

Su especialidad es el sonido directo, un trabajo clave que casi nunca se ve.

"Fue muy emocionante recibir esta invitación. Llevo muchos años trabajando con compromiso y dedicación, pero jamás hice este camino pensando en llegar a un lugar como este. Sentí un profundo agradecimiento hacia los sonidistas y productores que confiaron en mí y me invitaron a formar parte. Ellos son Stuart Wilson, Chris Munro, Simon Hayes y Leticia Cristi", contó Victoria a Mejor Informado.

Ser miembro de la Academia implica integrar una comunidad de profesionales que promueve el desarrollo del cine mundial y participa, entre otras funciones, en la votación de los Premios Oscar. "En lo personal lo vivo como un enorme honor. Compartir este espacio con colegas a los que admiro desde hace años es algo muy movilizante y también una gran responsabilidad", agregó.

Ahora, Tiki se convirtió en la única mujer sonidista argentina en integrar la Academia, además de formar parte de la Asociación de Sonidistas Audiovisuales (ASA).

Victoria forma parte de la Asociación de Sonidistas Audiovisuales (ASA).

 

Talento que se hace escuchar   

Aunque muchas veces pasa inadvertido para el espectador, el trabajo de Victoria comienza en el mismo instante en que el director dice "acción". Y como directora de sonido en rodaje, su misión es registrar las interpretaciones de los actores con la mayor fidelidad posible. 

Ella misma suele resumir en una frase la esencia de su oficio: "el trabajo del sonidista es bueno cuando es invisible". Por eso, su tarea implica mucho más que colocar micrófonos. Va desde ocultar corbateros entre la ropa de los actores hasta controlar ruidos de zapatos, viento o tránsito que pueda interferir con los diálogos. El objetivo es uno: preservar cada interpretación sin que el espectador perciba el complejo trabajo técnico que hay detrás.   

Microfoneando a Guillermo Francella. Victoria es la neuquina detrás del sonido de grandes películas del cine Nacional.

Su trabajo comienza mucho antes del rodaje. "El sonido empieza a construirse desde la preproducción, lectura de guion, visita de locaciones y desde el rodaje, que es el área en la que me especialicé. Nuestro trabajo consiste en capturar de la mejor manera las interpretaciones de los actores y sentar las bases para todo el proceso sonoro que continúa en la postproducción”, definió.

Y agregó: "Me gustaría que el público supiera que el sonido es una herramienta narrativa que construye emociones, tensión, intimidad y realismo en las producciones audiovisuales. Muchas veces, cuando el sonido está bien hecho, pasa desapercibido, y justamente ese suele ser el mayor elogio".

Detrás de cada escena, Tiki registra el sonido que da vida a las historias.

 

De Harry Potter al cine argentino

Victoria estudió Comunicación Audiovisual en Buenos Aires y luego se especializó en sonido para cine y televisión en la National Film and Television School de Londres. En Inglaterra participó como aprendiz en el rodaje de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, una experiencia que marcó su carrera. Allí descubrió la dimensión industrial del cine. "Me di cuenta de que cada segundo de rodaje valía millones", recordó en una entrevista.

Con el paso de los años trabajó junto a referentes internacionales del sonido como Stuart Wilson (ganador de un Oscar), y participó en producciones de distintos países. Ya de regreso en Argentina se convirtió en una de las sonidistas más requeridas para películas, series y grandes producciones internacionales que llegan al país.

Con casi dos décadas de carrera, su trabajo hoy recibe reconocimiento internacional.

Su nombre aparece en algunas de las producciones audiovisuales más importantes de los últimos años. Además de series como Historia de un Clan, El Reino y División Palermo, participó en películas como El Ángel, La odisea de los giles, Tesis sobre una domesticación. Recientemente fue la directora de sonido en rodaje de Belén, la película de Dolores Fonzi, que en febrero de este año, ganó el Premio Goya a la Mejor Película Iberoamericana.  

Lejos de considerar que este reconocimiento representa un punto de llegada, Tiki asegura que la invitación a integrar la Academia no modificará su forma de trabajar. "Sigo entendiendo este trabajo de la misma manera: con compromiso, curiosidad y trabajo en equipo. Pero sí siento que esto me abre nuevas oportunidades para generar vínculos con profesionales de todo el mundo, intercambiar experiencias y seguir aprendiendo. Y también da mayor visibilidad al trabajo que hacemos desde Argentina”, afirmó.

Aunque hoy integra uno de los espacios más prestigiosos del cine mundial, esta neuquina asegura que sus raíces siguen intactas. "Nací en Neuquén y siempre voy a llevar esa identidad conmigo. También siento un enorme orgullo de representar al cine argentino, que tiene profesionales de un nivel altísimo y que, muchas veces, logra trabajos extraordinarios con recursos muy limitados. Me emociona pensar que este reconocimiento pueda visibilizar el talento que hay en nuestro país", reflexionó.

"El trabajo del sonidista es bueno cuando es invisible", resume la neuquina.

 

Reconocimiento a toda una carrera

La invitación a integrar la Academia no solo le permitirá a Tiki participar de la vida institucional del organismo y, eventualmente, de las votaciones de los Premios Oscar. También representa el reconocimiento de la industria a una trayectoria construida durante casi dos décadas, entre jornadas de rodaje de hasta 14 horas, producciones nacionales e internacionales y una búsqueda permanente por registrar el sonido con la mayor fidelidad posible.

De un set de Harry Potter a la institución más prestigiosa del cine mundial.

¿Qué sigue después de un reconocimiento de esta magnitud? Para Tiki, la respuesta es sencilla: seguir haciendo lo que más disfruta: "estar en un set, resolver problemas y colaborar con las y los directores, junto a todo el equipo, para contar una historia de la mejor manera posible. Esto es un gran incentivo para seguir creciendo y aprendiendo", afirmó.

Así, mientras el público se emociona con una escena, pocas veces piensa en quién hizo posible escuchar cada palabra, cada silencio o cada respiración. Paradójicamente, fue ese trabajo silencioso el que hoy ubica a esta neuquina entre los nuevos integrantes de la Academia que entrega los Premios Oscar.

 

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