El ferry eléctrico más grande del planeta, bautizado como China Zorrilla, está en camino hacia Sudamérica tras finalizar su construcción en Australia. Esta embarcación, desarrollada por Buquebus y fabricada por el astillero Incat, comenzará próximamente a operar en el Río de la Plata, conectando Buenos Aires con Colonia del Sacramento.
Con una eslora de 130 metros, una manga de 32 metros y capacidad para transportar 2.100 pasajeros y 225 vehículos, el China Zorrilla fue concebido para trayectos cortos y de alta frecuencia. La ruta que cubrirá tiene una extensión aproximada de 60 kilómetros y un tiempo estimado de navegación de 90 minutos.
Este ferry se destaca por ser el primero de gran porte que funciona exclusivamente con energía eléctrica. Cuenta con un sistema de baterías que oscila entre 40 y 43 MWh, el más grande instalado en una embarcación hasta la fecha, que alimenta ocho motores eléctricos con propulsión mediante chorros de agua (waterjets). Esta tecnología innovadora elimina el uso de combustibles fósiles y permite operar sin emisiones directas de gases de efecto invernadero.
China Zorrilla, un nombre que es parte de la idiosincrasia cultural rioplatense
El nombre China Zorrilla rinde homenaje a la reconocida actriz uruguaya cuya influencia artística trascendió las fronteras del Río de la Plata, convirtiéndola en un ícono cultural de la región.
Como fue diseñado para trayectos de corta distancia, el ferry no puede realizar el cruce oceánico por sus propios medios. Por ello, fue transportado sobre el Black Marlin, un buque semisumergible especializado en trasladar grandes estructuras navales. La maniobra implicó sumergir parcialmente al Black Marlin para posicionar el ferry sobre su cubierta y luego reflotarlo, una operación que ha sido considerada una de las más complejas realizadas por el astillero Incat.
El traslado del China Zorrilla tiene un costo aproximado de 8 millones de dólares. Según el seguimiento marítimo, se espera que arribe al puerto de Nueva Palmira el 12 de septiembre, donde se realizarán las pruebas técnicas finales antes de su incorporación al servicio regular de Buquebus.
Este proyecto representa un avance significativo en el transporte marítimo de pasajeros y una apuesta clara hacia la sostenibilidad ambiental en la región, al combinar innovación tecnológica con un alto nivel de confort para los usuarios.