Por Leticia Noel, personal organizer
Columnista de 100 pájaros volando
¿Cómo viajamos cuando viajamos? ¿Hacemos nuestro viaje placentero para nosotros? ¿Y para quienes viajan con nosotros? Si estas entre los afortunados que este finde se hacen una escapadita, no te pierdas esta nota.
Enjoy the ride
Cuando pensamos en un finde largo y tenemos la posibilidad de viajar nos ilusionamos con todo lo que vamos a hacer en el destino. Sin embargo, a pocos días de la mini aventura nos damos cuenta de que además de armar el bolso, dejar la casa en orden, de resolver qué hacer con nuestras mascotas y varias cosas más, hay que chequear que el auto esté en óptimas condiciones.
La pregunta simple y estética es “¿lo lavamos?” Y si, para viajar a gusto dejémoslo limpio por dentro y fuera. Nos merecemos sentirnos así en cualquier espacio que habitemos. Pero esto es respecto a lo superficial. Además, hay una variedad de detalles que no pueden pasarse por alto en pos de cuidar nuestra seguridad.
En auto seguro no entran moscas
Para empezar, vamos a verificar lo básico. Papeles completos y al día (es un buen momento para refrescar la fecha de vencimiento de nuestra licencia de conducir). Chequeamos la parte mecánica; revisar aceite y agua, filtros, presión de aire de las ruedas, frenos, el auxilio en condiciones, limpiaparabrisas, luces y el agua de los sapitos.
Hacemos lo mismo con los elementos de seguridad: soga de remolque, balizas matafuegos, cables para cargar la batería, repuestos (fusibles y lamparitas más que nada). Lo ideal es saber cómo usar todos.
¿Qué llevo en la guantera?
Un anotador, lapicera, manual del auto (cuando lo leas asegúrate de dejar marcado con banderitas lo más relevante), una lista con teléfonos de emergencia (en caso de que fallen los celulares), efectivo en cambio y accesorios portables como por ejemplo un cargador de celular/tablet para el auto, el cargador de agua caliente, el gps o la ventosa para el celular.
Repartido en las puertas delanteras; parasoles, alguna franela, anteojos de sol, protector solar, pañuelitos descartables y alcohol en gel.
El botiquín de viaje es infaltable y puede ir debajo del asiento delantero del acompañante; desinfectante, gasa, bandas adhesivas, y medicación de venta libre para mareos, malestar estomacal, dolor de cabeza y muscular y fiebre, sólo por mencionar lo más usado.
¿Viajas con chicos?
Es fundamental cerciorarnos de que ellos viajen cómodos y seguros. Entonces, vamos a controlar que funcionen los cinturones de seguridad, vamos a cargar almohaditas y mantas de viaje (que pueden ser de algodón por la época del año) y tal vez recubrir el asiento con algún protector para evitar cualquier mancha permanente.
Para anticiparnos a la típica pregunta “¿cuánto falta? ¿ya llegamos?” cada 10 kilómetros, es una buena idea tener preparados juegos de auto y procurar interactuar con ellos charlando sobre puntos de interés en el camino que les puedan llamar la atención. Un mapa simplificado para que ellos puedan saber en qué lugar del recorrido se encuentran también es otra opción.
Además, estaremos surtidos con botellas de agua y viandas ligeras y saludables, como frutas, cereales y yogur bebible en un bolsito térmico. Es importante también que ellos vistan cómodos. ¿El juguete preferido viaja también? Uno o dos. ¡Mas son multitud!
Happy hours
Este es un momento de reconexión familiar así que no le deleguemos todo el entretenimiento a las pantallas portátiles. Mantenerlos animados puede ser fácil con estas propuestas. Podemos conseguir en las jugueterías y en las góndolas de algunos supermercados juegos super compactos para el auto como por ejemplo, las tarjetas de preguntas y respuestas que vienen para diferentes edades. Esta opción va a servir para un trayecto del viaje así que acá van algunas otras ideas: “historia en cadena” cada participante agrega detalles repitiendo lo que dijeron los anteriores, “2 verdades, 1 mentira” cada uno tiene que decir tres cosas sobre sí mismo y el resto averiguará cual es la mentira, “adivina la canción”, “adivina la palabra” (dibujarla con el dedo en el aire), “armar frases” con las letras de las patentes que cruzamos en el camino, “¿quién cuenta más?” (autos rojos, animales, estaciones de servicio).
Además, es recomendable tener un organizador en el asiento con colores y libros para colorear.
El viaje es un viaje
Por último, tener en cuenta llevar una bolsa para los desperdicios y tirarla en un tacho de residuos ya sea en alguna parada intermedia o al llegar, demos el ejemplo a los más pequeños. Prever peajes, conocer el estado de las rutas, considerar transitar rutas con mayor cantidad de estaciones de servicio y buena recepción de radio y señal celular. Si sabemos que esto no es posible entonces, descargar los mapas necesarios y música.
Las vacaciones empiezan apenas subimos al auto ¡viajar organizados y disfrutar del trayecto es posible!
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