El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha absuelto al futbolista brasileño Dani Alves, que había sido condenado a cuatro años y medio de cárcel por violar a una joven en la discoteca Sutton de Barcelona (noreste de España) en diciembre de 2022.
En su sentencia, la sala civil y penal del TSJC estimó por unanimidad el recurso presentado por la defensa del exjugador brasileño del Barcelona y lo absolvió de abuso sexual, al considerar que las pruebas practicadas en el juicio no permiten "superar los estándares que exige la presunción de inocencia".
Dani Alves estuvo en prisión preventiva durante catorce meses y salió en libertad provisional en marzo del año pasado, tras depositar una fianza de un millón de euros (1.000.070 de dólares), una vez que la Audiencia de Barcelona lo condenó por un delito de agresión sexual.
La abogada de la victima fue muy dura con la justicia española
Los medios catalanes señalaron que a pesar de la sentencia condenatoria, la Audiencia de Barcelona señalaba lo que calificó como un "desajuste" en el relato de la víctima, mientras que la mujer firmó que estuvo incómoda con el exfutbolista y que él le llevó al baño.
Sin embargo, tras chuequear las cámaras de seguridad, la sala dijo que se deducía que hubo un "acuerdo previo" para ir al baño uno después del otro, pero este desajuste, según los magistrados, "no afecta al núcleo esencial de la conducta que desplegó el exinternacional brasileño" y no es suficiente para "privar de credibilidad al relato de la penetración vaginal sin consentimiento".
Según informó Cadena Ser, la sala, por unanimidad, consideró que el hecho de que esa primera parte del relato no se compadezca con la verdad a la luz de las imágenes que grabaron las cámaras de seguridad, desvirtúa el relato posterior de lo que ella sostiene que ocurrió dentro del baño del reservado de la discoteca cuando ya no había cámaras ni testigos.
Los medios españoles dieron mucha difusión a la noticia
Además, señaló: "Lo explicado por la denunciante difiere notablemente de lo acontecido según el examen del episodio grabado, el examen de lo que no está registrado, insistimos, tiene que ser particularmente riguroso y estricto conforme a las exigencias de la presunción de inocencia para dar por acreditada la hipótesis acusatoria".
"La divergencia entre lo relatado por la denunciante y lo realmente sucedido compromete gravemente la fiabilidad de su relato. La sentencia de instancia presenta déficits valorativos muy relevantes y que no ha extremado las cautelas para confrontar los contenidos que arroja la actividad probatoria", expresó la sala.
Además, añadió que no se ha contrastado "el relato de la denunciante que debía ser expuesto a mayor escrutinio con la prueba dactiloscópica ni con la biológica, que apoyan la tesis sostenida por la defensa, pruebas de contraste neutras y científicas".
"Como decíamos al inicio, lo que se afirma en la sentencia ha de poderse revisar y verificar en segunda instancia", culminó la sala