La mancha del fin de semana en el fútbol de Sudamérica estuvo sin dudas en la suspensión del clásico paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño. El encuentro, disputado en el Defensores del Chaco, fue interrumpido y finalmente suspendido luego de que se desataran violentos enfrentamientos entre los hinchas y la policía dentro del recinto, con escenas de múltiples agresiones y familias evacuadas, incluso ayudadas a escapar de la batalla campal por los simpatizantes rivales.
Corrían 30 minutos de juego cuando el árbitro Juan Gabriel Benítez decidió detener el encuentro a raíz de un foco de violencia que escaló en las tribunas. La hinchada de Cerro Porteño protagonizó choques con efectivos policiales en el sector Gradería Norte y llegó a hasta a robarle el escudo a un agente, que terminó en el piso y siendo retirado por sus colegas. La policía respondió con el uso de gases lacrimógenos para dispersar a los violentos, una acción que afectó a familias presentes en el estadio y obligó a la evacuación de sectores enteros para proteger a los espectadores inocentes.
En medio de la confusión, los jugadores de Cerro Porteño, encabezados por el argentino Pablo Vegetti, intentaron calmar la situación lanzando agua hacia las tribunas y solicitando a la policía que detuviera la represión. Michel Sánchez, director de competiciones de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), confirmó la suspensión definitiva del partido debido a la falta de garantías para continuar. . Al momento de la suspensión, el marcador estaba 0-0 y todavía queda a confirmar cuándo se reanudará el cotejo.
Hinchas de Olimpia ayudaron a los de Cerro
Lo único destacable en una jornada negra para el fútbol paraguayo fue el gesto de los hinchas de Olimpia ayudando a evacuar a los cerristas. Un grupo de hinchas del Decano se acercaron a ayudar a las familias y a los simpatizantes del Ciclón que querían escaparle a la violencia para cruzar a la tribuna donde estaban ellos y luego retirarse escoltados por la seguridad del estadio.