Un argentino se convirtió en protagonista negativo en el fútbol español. Esteban Andrada le pegó una piña en la cara a un rival en el clásico de la Segunda División española entre Real Zaragoza y Huesca. Luego de ser expulsado por un empujón en el final del partido, el arquero ex Lanús y Boca reaccionó con una agresión física que conmocionó a todos y se habla de que podría sufrir una sanción ejemplar.
El partido, que culminó con derrota 1-0 para Zaragoza, terminó de la peor manera posible. La situación se tensó cuando recibió Sabandija recibió la segunda tarjeta amarilla por un empujón al defensor rival Jorge Pulido. Eso activó una reacción completamente inesperada: visiblemente alterado y fuera de control, Andrada se dirigió corriendo hacia Pulido y le propinó un fuerte puñetazo en la cara, lo que desató una pelea generalizada en el campo. El defensor terminó con el rostro inflamado tras la agresión.
Andrada había tenido un papel clave en el primer tiempo al atajar un penal, pero su protagonismo negativo en el final del duelo opacó cualquier otra incidencia. El acto violento generó un fuerte rechazo, incluso dentro del propio Zaragoza. El capitán del equipo, Francho Serrano, expresó públicamente sus disculpas: "No sé qué ha pasado. Tengo que pedir disculpas. El Real Zaragoza no representa esto. Estamos dolidos por la derrota", expresó luego de las lamentables imágenes que se viralizaron.
Se habla de que la sanción para Andrada podría ser histórica. Según informan medios españoles, debido a la gravedad de la agresión, un incidente que no se ve hace muchísimo tiempo, podría enfrentar consecuencias disciplinarias severas tras su comportamiento. El arquero argentino podría recibir una pena de 4 a 12 fechas de suspensión en base al artículo 103 del reglamento, que castiga las agresiones sin lesión cuando el juego está detenido.