Gustavo Alfaro mostró una fuerte molestia tras el empate sin goles de Paraguay ante Australia en el Mundial, partido disputado en Santa Clara, California. Aunque valoró la clasificación virtual del equipo como uno de los mejores terceros, el entrenador no ocultó su frustración por el planteo táctico y la falta de fluidez ofensiva.
En conferencia de prensa, Alfaro explicó que el resultado no cumplió las expectativas: “La sensación que me queda es de sabor a poco. No era el resultado que queríamos obtener, pero sé que una cosa es la voluntad y otra es la realidad; una es el deseo y otra, poder concretar”. Justificó el uso de una línea de cinco defensores para contener a Australia: “Si con la línea de cinco pudimos empatar el sistema, pero nos costó llegar, con una de cuatro hubiéramos dado más espacios. Nos faltó fluidez o precisión para sacar la pelota de la zona defensiva o del medio y terminamos en pelotazos largos”.
Las dificultades de un equipo que está falto de goles
Alfaro también admitió que el equipo tuvo dificultades para generar peligro por las bandas, la vía que consideraba más efectiva para vulnerar al rival: “Sabía que, por las cosas que tenemos y las que tiene el rival, iba a ser complejo. Lamentablemente, chocamos contra esta realidad”. Recalcó que el problema radica en las características del mediocampo hacia adelante: “Hay cosas que nos faltan y que nos faltaron siempre, que son las características de mitad de cancha para adelante. Ahí quedás a mitad de camino, por eso no estoy satisfecho”.
El técnico se mostró crítico con la jerarquía del plantel en comparación con sus rivales: “No tengo dudas de que los tenemos, pero cuando mirás las valoraciones de los planteles te das cuenta de que estamos, por ejemplo, parejos con Australia, pero 4 a 1 con respecto a Turquía y Estados Unidos. Eso no es porque valen más, es jerarquía. Te lo dan las batallas que disputás. Podés tener muy buenos jugadores en Brasil, Argentina y Paraguay mismo, pero no tenemos más que tres o cuatro en Europa”.
Alfaro pidió una mirada autocrítica profunda sobre el fútbol paraguayo y puso en perspectiva la clasificación al Mundial tras 16 años de ausencia: “Si quieren mirar de una manera recontracrítica a Paraguay, me parece perfecto: la primera autocrítica la hacemos nosotros. Ahora, miremos a los demás por dónde van. Por qué se clasificaron a seis mundiales de manera seguida, cómo fueron evolucionando, cómo estaban en el Mundial pasado y cómo están ahora. Ahí están las preguntas”.
Comparó la situación actual con la selección ecuatoriana que dirigió hace cuatro años: “Con una selección que venía de ocho sin estar en una Copa del Mundo y jugadores que recién habían pasado a Europa, sacamos cuatro puntos y quedamos eliminados sobre la hora con Senegal. ¿Vieron a ese equipo? Tiene cuatro años más, con jugadores que jugaron la final de la Champions, por ejemplo. Primerísimo nivel. Y le ganaron a Alemania con prepotencia y muy bien, pero hubo un crecimiento de esos futbolistas, que están todos en Europa”.
El entrenador no ocultó su preocupación por la falta de competencia internacional de los futbolistas paraguayos: “¿Cómo puede ser que un jugador paraguayo vaya a Brasil o Argentina, no pueda jugar y tenga que volver a Paraguay para tener minutos? ¿Por qué no podemos imponernos? Y no es Europa. Hay que trabajar en un montón de cosas, la formación”.
Subrayó la dificultad de clasificar y mantenerse en la Copa del Mundo: “¿Saben lo difícil que fue clasificarse a la Copa del Mundo y seguir con los rivales que tuvimos? Somos 42 del mundo y ellos, 16, 20 y 25. Ese número lo da la jerarquía. Y nosotros estamos en la siguiente fase, porque tiene que ser una fatalidad que no entremos”.
Autocrítica y desafío para el futuro del fútbol paraguayo
Alfaro cerró con una reflexión sobre la ilusión y la realidad con la que debe lidiar: “Es muy fácil decir ‘vamos por este camino, que es más seguro’. Lo difícil es encontrar las soluciones dentro de la cancha, ahí cuesta. Lo único que sé es que vamos a pelear con lo que tenemos y como podemos. Por eso yo hablé de ilusión, no de expectativa. Tengo claro dónde estoy. No estoy para dar buenas noticias, sino para decir las cosas que siento, cómo las veo y cómo son. El tiempo, tal vez, me termine dando la razón”.
Destacó el desempeño de algunos jugadores, como Julio Enciso, a quien calificó de “valiente por pisar la pelota en los momentos más calientes”. Sin embargo, insistió en que la mayoría del plantel compite en niveles inferiores: “Díganme si los diferentes valores de intensidad son los de la Copa Libertadores o Sudamericana. El 80 por ciento de Paraguay es de ese nivel”.
Finalmente, Alfaro insistió en la necesidad de trabajar a largo plazo: “Lo lindo es que ya está clasificado para el siguiente Mundial y no necesita pasar por el karma de la eliminatoria. Tiene cuatro años para trabajar... hace dos años ya tendría que estar trabajando para el 2030, no venir a este para saber qué hay que hacer”.