En medio de un proceso de reestructuración luego de que Marcelo Culotta ganara las elecciones del pasado sábado, San Lorenzo afrontará varios cambios con la nueva conducción. Entre lo más destacado a priori están la permanencia de Gustavo Álvarez como entrenador, pero sin el apuntalamiento de Pablo Barrientos, que sería la primera gran modificación del Ciclón desde la asunción del nuevo presidente.
El martes se llevó a cabo una charla con el ex futbolista surgido en San Lorenzo, quien en febrero había regresado al club como presidente del fútbol profesional en forma ad honorem. No se confirmó la decisión definitiva, pero luego de esa reunión se habría consensuado que el Pitu deje su cargo, que asumió durante el gobierno de transición de Sergio Costantino. El propio Barrientos fue parte de la decisión de contratar a Álvarez, elegido por sobre Martín Palermo, entre otros.
Por su parte, el DT mantuvo una reunión que se extendió por más de tres horas con Walter Perazzo, coordinador general; Guillermo Franco, manager, Martín Saric, director deportivo y otros dos dirigentes. En ese encuentro se habló sobre cómo será la pretemporada y el presupuesto enfocado para que San Lorenzo se refuerce en el próximo mercado de pases. Álvarez solicitó al menos seis refuerzos, sin contar los reemplazos por posibles bajas. Los puestos requeridos son un central, dos laterales, dos extremos y un delantero.
Movimiento en el plantel del Ciclón
En cuanto al actual grupo de futbolistas, se prevé la salida de varios jugadores en este mercado de pases, entre los que destacan tres titulares indiscutidos: Orlando Gill, próximo a disputar el Mundial con Paraguay; Jhohan Romaña, cuyo contrato vence en seis meses y aún no renovó; y Alexis Cuello. Además, el volante Manuel Insaurralde despertó interés de equipos de Brasil y Chile.