Luego del logro, llegaron los festejos. España llegó a Madrid luego de consagrarse campeona del mundo al superar a Argentina en la final del Mundial 2026. El plantel fue recibido por una multitud de hinchas que se acercaron al aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas para saludar a los flamantes campeones y luego el festejo siguió en la plaza de Cibeles, donde unos dos millones de personas se reunieron para las celebraciones.
Uno de los momentos más esperado se vivió apenas se abrió la puerta del Airbus A350 que trajo al equipo desde Estados Unidos: el capitán Rodri Hernández fue el primero en aparecer y levantó la Copa del Mundo ante los presentes, acompañado por el entrenador Luis de la Fuente y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán. A pesar de una demora de más de una hora en el vuelo, el cansancio no fue impedimento para que se vivieran sonrisas y alegría en una llegada que quedará grabada en la historia del fútbol español.
Luego de abandonar el aeropuerto en un colectivo decorado con la inscripción “Enhorabuena campeones”, el plantel se trasladó a un hotel para almorzar y encarar una agenda repleta de homenajes. La delegación ha visitado esta tarde la Zarzuela para una recepción con los reyes Felipe VI y Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Más tarde, también fueron recibidos por el presidente Pedro Sánchez.
El broche de oro fue la tradicional caravana en un micro descapotable por las calles de Madrid, que culminó en la emblemática Plaza de Cibeles. Allí, miles de aficionados gozaron junto a los jugadores, que más tarde acapararon el escenario. Allí, el que se llevó todas las miradas fue Rodri, que dejó un destacado momento con la gente: "Somos campeones del mundo. Viva la madre que me parió, viva la madre que nos parió, viva el Rey... ¡y viva España!", dijo a pura efusividad quien también se llevó el Balón de Oro del certamen.