San Lorenzo atraviesa una semana cargada de preocupación en la antesala de uno de los partidos más importantes del semestre. A pocos días del clásico frente a Huracán, el entrenador Néstor Gorosito debe lidiar con una enfermería repleta y varias dudas para conformar el equipo que saltará al campo de juego el próximo domingo.
La noticia más preocupante llegó con la confirmación de la lesión de Nahuel Barrios. El futbolista será intervenido quirúrgicamente el próximo lunes 10 de agosto por una rotura parcial del ligamento cruzado interno de la rodilla derecha, una lesión que lo marginará de las canchas durante varios meses y representa una baja sensible para el Ciclón.
Pero el Perrito no es el único dolor de cabeza para Gorosito. Otros cuatro jugadores continúan entrenándose de manera diferenciada y permanecen bajo evaluación médica, lo que genera incertidumbre de cara al clásico frente al Globo.
Uno de ellos es Nahuel Arias, que sufrió una contractura en el isquiotibial izquierdo. Si bien los estudios descartaron una lesión muscular de gravedad, su presencia en el clásico todavía no está asegurada y dependerá de cómo responda físicamente en los próximos entrenamientos.
La situación de Manuel Insaurralde también es seguida de cerca por el cuerpo técnico. El mediocampista arrastra una distensión en el bíceps femoral derecho que ya lo dejó afuera de los últimos compromisos. Aunque no está descartado para el domingo, su recuperación continúa siendo una incógnita.
Por su parte, Gonzalo Abrego sigue recuperándose de un desgarro grado dos en el aductor mayor izquierdo, mientras que Ezequiel Herrera continúa con trabajos específicos debido a una distensión en el isquiotibial derecho.
Con varias piezas importantes entre algodones y una baja confirmada de peso, Gorosito deberá esperar hasta último momento para definir la formación que enfrentará a Huracán en un clásico que puede marcar el rumbo futbolístico de San Lorenzo en el Torneo Clausura.