Marcelo Gallardo tuvo un estreno para el olvido como entrenador de Ecuador. En su primer partido al mando de la Tri, el conjunto sudamericano cayó por un contundente 3-0 ante Corea del Sur en un amistoso internacional disputado en territorio asiático.
El encuentro tuvo un primer tiempo parejo y con pocas situaciones de peligro. Ecuador intentó sostener el orden y controlar el juego, pero nunca logró imponer condiciones. La etapa inicial estuvo marcada por las infracciones y las tarjetas, especialmente para los dirigidos por Gallardo, que no encontraron fluidez en el manejo de la pelota.
Sin embargo, todo cambió en el complemento. A los ocho minutos, Corea del Sur golpeó primero con Oh Hyeon-Gyu, quien aprovechó una rápida transición ofensiva para definir y abrir el marcador. El gol desacomodó a la Tri, que comenzó a sufrir cada avance del equipo local.
Apenas unos minutos después llegó el segundo impacto. La gran figura coreana, Heung-Min Son, sacó a relucir toda su jerarquía y convirtió un golazo de tiro libre para estirar la ventaja. El delantero del Tottenham dejó sin respuestas al arquero Hernán Galíndez y encaminó la victoria asiática.
Con Ecuador sin reacción y obligado a adelantar líneas, Corea del Sur encontró espacios para liquidar el partido. A falta de seis minutos para el final, Dong-Gyeong Lee apareció para marcar el 3-0 definitivo y sellar una presentación ideal para los locales.
Para su primer partido como seleccionador ecuatoriano, Gallardo apostó por una formación con varias modificaciones respecto al equipo que había dirigido Sebastián Beccacece en el Mundial 2026. El once inicial estuvo compuesto por Hernán Galíndez; Angelo Preciado, Jackson Porozo, Willian Pacho y Pervis Estupiñán; Pedro Vite, Alan Franco; Keny Arroyo, John Yeboah, Nilson Angulo; y Jordy Caicedo.
El entrenador argentino tampoco pudo contar con varias piezas importantes. Joel Ordóñez, Piero Hincapié, Moisés Caicedo y Gonzalo Plata quedaron fuera de la convocatoria por diferentes problemas físicos, mientras que Enner Valencia ya había anunciado su retiro de la selección antes de iniciar esta nueva etapa.
La derrota no deja consecuencias en los números, pero sí en las sensaciones. Gallardo tendrá mucho trabajo por delante para darle identidad a una selección que busca reinventarse tras el Mundial y que comenzó su nuevo ciclo con una dura caída ante un rival que mostró mayor intensidad, eficacia y contundencia.