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Batalla campal entre Atlético Tucumán y Talleres: piñas, expulsiones y el Laucha Acosta involucrado

El partido de Reserva terminó con graves incidentes tras el triunfo 2-0 del Decano. Las polémicas arbitrales, un gol convalidado que generó fuertes reclamos y los cruces entre jugadores y cuerpos técnicos derivaron en una pelea generalizada.

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La polémica por un gol convalidado y los reclamos al árbitro fueron parte de un encuentro que terminó en un grave escándalo.

Lo que debía ser un partido más del Torneo Clausura Proyección terminó en un escándalo. Atlético Tucumán derrotó 2-0 a Talleres de Córdoba por la fecha 12 de la Zona A, pero el resultado quedó en segundo plano por una batalla campal que involucró a futbolistas, integrantes de los cuerpos técnicos y allegados en el predio Salmoraghi. Entre los protagonistas de los incidentes estuvieron los hermanos Lautaro y Rodrigo Acosta, este último entrenador del conjunto cordobés.

El clima se fue calentando durante el encuentro, marcado por las protestas contra el arbitraje de Valentín Ibáñez Mesa. Talleres sufrió las expulsiones de Soria y Ribera durante el primer tiempo, mientras que Rodrigo Acosta también vio la tarjeta roja en el descanso por sus reclamos. La jugada que profundizó el malestar llegó sobre el cierre, cuando Vallejo convirtió un gol para el Decano que fue convalidado pese a las protestas visitantes, que sostenían que la pelota no había ingresado.

La situación terminó de desbordarse en los últimos minutos. Después del tanto de Vallejo, Abeldaño amplió la ventaja para Atlético Tucumán y, según las crónicas del encuentro, le gritó el gol en la cara a un futbolista rival. El delantero fue expulsado y, cuando se retiraba del campo de juego, se desencadenó una pelea generalizada, con golpes y patadas entre jugadores y miembros de ambos equipos. Las escenas de violencia eclipsaron por completo el triunfo del conjunto tucumano.

Las versiones cruzadas tras los incidentes

Desde Talleres, Rodrigo Acosta cuestionó con dureza el arbitraje y sostuvo que su equipo había sido perjudicado durante el partido. En declaraciones a Dsports Radio, el entrenador aseguró que un futbolista de Atlético Tucumán lo había golpeado y explicó que su intención era defender a la institución cordobesa. También remarcó que su equipo había quedado con nueve jugadores y que el gol convalidado sobre el final había sido determinante en el desarrollo del conflicto.

Lautaro Acosta, integrante del cuerpo técnico visitante, también criticó el desempeño arbitral en declaraciones a TyC Sports. Del lado de Atlético Tucumán, en cambio, el dirigente Alejandro Medina apuntó contra los hermanos Acosta y los responsabilizó por parte de los episodios que derivaron en los disturbios. Según su versión, ambos habrían insultado a futbolistas del Decano, entre ellos Abeldaño y Vallejo. Las acusaciones cruzadas reflejaron las distintas interpretaciones sobre cómo se desencadenó la pelea.

Qué dijeron Atlético Tucumán y Talleres

Tras los incidentes, ambas instituciones difundieron comunicados en los que repudiaron los hechos de violencia y anticiparon que analizarán lo ocurrido para determinar eventuales medidas disciplinarias.

Atlético Tucumán expresó su rechazo a cualquier forma de agresión y sostuvo que ninguna circunstancia deportiva justifica este tipo de conductas. Además, señaló que evaluará los acontecimientos y tomará las medidas correspondientes dentro de sus atribuciones, al tiempo que remarcó la responsabilidad de los clubes en la formación de jóvenes futbolistas.

Talleres, por su parte, también condenó los episodios y llevó tranquilidad a sus socios e hinchas al informar que sus jugadores y cuerpo técnico se encontraban bien. La institución cordobesa indicó que escuchará las versiones de los protagonistas una vez que regresen a Córdoba y que, a partir de esa instancia, evaluará los hechos y determinará los pasos a seguir.

El escándalo dejó una imagen preocupante en una competencia destinada al desarrollo de futbolistas jóvenes. Mientras las dos instituciones repudiaron públicamente la violencia, resta conocer si las autoridades deportivas adoptarán sanciones por los incidentes registrados al finalizar el encuentro.

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