Se viene una nueva fecha del Torneo Clausura y Belgrano volverá a mudar su localía para recibir a River en un escenario que ya guarda una historia reciente entre ambos. El Pirata confirmó que el partido correspondiente a la fecha 13 se jugará en el estadio Mario Alberto Kempes y contará con la presencia de las dos parcialidades.
La decisión de la dirigencia cordobesa tiene un doble objetivo: permitir que una mayor cantidad de socios pueda acompañar al equipo y, al mismo tiempo, generar una recaudación importante para las arcas de la institución. El club informó que los abonados tendrán su acceso garantizado y que en los próximos días se conocerán los detalles de la venta de las localidades destinadas a los hinchas de River.
Pero detrás de la mudanza de Alberdi al Kempes hay mucho más que una cuestión de escenario.
Belgrano y River arrastran una historia que quedó marcada para siempre en el fútbol argentino. En junio de 2011, el conjunto cordobés derrotó al Millonario en la Promoción y terminó sentenciando el primer y único descenso de River a la B Nacional. El equipo dirigido por Juan José López perdió 2-0 en Córdoba y empató 1-1 en el Monumental, resultado que selló la pérdida de categoría.
Quince años después, la rivalidad sumó otro capítulo fuerte y otra vez tuvo al Kempes como escenario. En mayo pasado, Belgrano y River se enfrentaron por la final del Torneo Apertura. El equipo de Eduardo Coudet llegó a ponerse dos veces en ventaja, pero el Pirata de Ricardo Zielinski reaccionó en el tramo final, ganó 3-2 y consiguió el primer título de su historia en Primera División.
Aquella derrota todavía forma parte del recuerdo reciente del Millonario. Y ahora, con el Clausura en marcha, los caminos vuelven a cruzarse en el mismo estadio.
La diferencia será que esta vez no estará en juego un campeonato, pero sí habrá un condimento especial: las dos hinchadas estarán presentes en las tribunas del Kempes. La parcialidad de River tendrá un sector exclusivo en la Popular Willington, mientras que los simpatizantes de Belgrano ocuparán los diferentes sectores habilitados para la localía.
El Pirata apuesta a convertir el Kempes en una verdadera fiesta y aprovechar la capacidad del estadio mundialista. River, en tanto, volverá a un escenario que en los últimos años se transformó en una parada cargada de recuerdos, algunos de ellos imposibles de olvidar.
Belgrano-River tendrá entonces una nueva historia para escribir. El descenso de 2011, la final del Apertura y ahora un nuevo capítulo por el Clausura, con el Kempes lleno y las dos hinchadas como protagonistas.