La novela por la sede de la revancha entre Boca y Vasco da Gama por la vuelta de las semifinales de Copa Sudamericana habría llegado a su conclusión, esta vez con una resolución favorable al equipo brasileño. La Justicia de Río de Janeiro confirmó que el encuentro se disputará en el Maracaná luego de varios días de incertidumbre por una disputa con la concesionaria que administra el estadio.
El fallo, firmado este martes por el juez Joaquim Domingos de Almeida Neto, dejó sin efecto una medida cautelar presentada por el consorcio Fla-Flu Serviços S/A y ordenó poner el escenario a disposición para el partido del próximo 20 de octubre, a las 21.30. De todos modos, la concesionaria todavía tiene la posibilidad de apelar la decisión.
Uno de los argumentos centrales fue que Vasco Da Gama ya había vendido más de 46.000 entradas y que cambiar la sede a pocos días del encuentro podía generar problemas logísticos y de seguridad. La controversia había surgido, entre otros motivos, por la coincidencia con un partido de básquet entre Flamengo y Botafogo en el Maracanãzinho, el estadio cubierto ubicado junto al Maracaná. Según el plazo que dio Conmebol, el anuncio oficial sobre el estadio debiera hacerse al mediodía de hoy martes.
Así, mientras Boca afrontará el duelo de ida de la semifinal en La Bombonera, el tire y afloje por el escenario de la revancha está prácticamente terminado y certifica que el Xeneize volverá al Maracaná, donde jugó por última vez en noviembre de 2023 la final de la Copa Libertadores de ese año, que terminó perdiendo ante Fluminense en tiempo suplementario.