Boca tendrá una postal poco habitual este miércoles cuando reciba a Estudiantes de La Plata por el encuentro postergado de la segunda fecha del Torneo Clausura. El equipo de Rodolfo Arruabarrena no jugará en La Bombonera y deberá hacer de local en el estadio Tomás Adolfo Ducó de Huracán, una decisión que llamó la atención de los hinchas y que tiene una explicación concreta.
La mudanza temporal responde a las obras que el club viene realizando en su estadio. Los trabajos abarcan tanto el campo de juego como distintos sectores de La Bombonera, con especial atención en una importante intervención estructural vinculada al sistema de drenaje.
Según explicó Boca a través de un comunicado oficial, además de las habituales tareas de renovación y mantenimiento del césped, se llevó adelante una obra destinada a solucionar uno de los problemas históricos del estadio. “Además de los trabajos de renovación y mantenimiento del campo de juego, en esta oportunidad se llevó adelante una obra estructural de drenaje para poner fin a una de las habituales problemáticas en el sector de la cancha que da a los palcos preferenciales”, detalló la institución.
Sin embargo, las fuertes lluvias registradas en Buenos Aires durante los últimos días alteraron los plazos previstos y afectaron el proceso de recuperación del terreno. Ante este escenario, el club optó por trasladar el encuentro para evitar riesgos y garantizar que la cancha quede en óptimas condiciones para los próximos compromisos.
En el mismo comunicado, Boca explicó que la decisión apunta a darle más tiempo a la obra para alcanzar los estándares buscados. “Este cambio de estadio permitirá darle a la obra el tiempo necesario que le restaron las condiciones climáticas que azotan Buenos Aires para poder exhibir un terreno de excelencia como el club suele ofrecer en los últimos años”, señalaron.
El cambio de sede llega en un momento delicado para el conjunto azul y oro. En el Torneo Clausura apenas sumó un punto en sus dos primeras presentaciones: sufrió una dura derrota por 3-0 ante Deportivo Riestra y luego empató 2-2 frente a Newell’s.
A eso se suma el desgaste que dejó la serie de Copa Sudamericana frente a O’Higgins de Chile. Aunque logró avanzar a los octavos de final, Boca necesitó llegar a la definición por penales para sellar una clasificación que estuvo lejos de la tranquilidad esperada.
Con la obligación de mejorar su imagen y empezar a sumar de a tres, el Xeneize buscará este miércoles reencontrarse con el triunfo. Lo hará lejos de su casa, pero con la misma presión de siempre: volver a ser protagonista y dejar atrás un inicio de semestre cargado de dudas.