En un encuentro que no fue como los que viene teniendo últimamente, Boca tuvo una noche difícil en su derrota ante Cruzeiro por Copa Libertadores. El Xeneize jugó mal y cayó por 1-0, pero además de la floja actuación lo que destacó fue un final con varios cruces verbales entre los futbolistas del Xeneize y los del conjunto brasileño. Disconformes con el árbitro Esteban Ostojich por la expulsión de Ádam Bareiro en el primer tiempo, la bronca fue el factor común en casi todos los integrantes del elenco de La Ribera.
Una vez se terminó el partido, hubo escándalo tras el pitazo final, con Ayrton Costa yendo a buscar a Matheus Pereira, lo que dio lugar a una montonera de futbolistas que estuvo cerca de escalar. Los futbolistas de Boca tenían al '10' de Cruzeiro como blanco por las cargadas que el volante brasileño realizó en el final contra Leandro Paredes y el propio Costa, que fue a buscarlo con vehemencia y generó los mayores momentos de tensión entre ambos planteles en el Mineirão.
La gresca tardó unos minutos en dispersarse porque cuando todo parecía volver a la normalidad Marcelo Weigandt se intentó pelear con uno de los colaboradores de Cruzeiro. Afortunadamente, la tensa situación se fue calmando y quedó solamente ahí. Claudio Úbeda y Lautaro Di Lollo fueron los primeros en intentar poner paños fríos en una secuencia que terminó con cada bando por su lado y los jugadores de Boca saludando los hinchas que fueron a alentarlos.
Bronca por la roja a Bareiro
Más allá de la trifulca del final, sin dudas el momento que condicionó la noche de Boca fue la expulsión al delantero paraguayo. Amonestado a los 40 minutos luego de varias faltas en ataque, Bareiro se mostró disconforme con la amarilla de Ostojich, pero lejos de aflojar con la fricción le metió un manotazo a un rival intentado cubrir la pelota y el árbitro uruguayo lo terminó expulsando apenas cinco minutos después, lo que generó una ola de protestas tanto del banco boquense como de Paredes y otros futbolistas.