Boca Juniors recibió una noticia que no pasó desapercibida en la previa del partido más importante del semestre. A horas del duelo decisivo frente a Universidad Católica por un lugar en los octavos de final de la Copa Libertadores, el conjunto chileno confirmó una baja sensible en ataque: Juan Francisco Rossel quedó descartado tras sufrir una delicada lesión en el ojo que obligó a una operación de urgencia.
El delantero cruzado recibió un durísimo golpe durante el clásico frente a Colo-Colo. En una disputa aérea con Arturo Vidal, el atacante terminó impactado por una rodilla en la zona del rostro, una acción que le provocó una fisura en la órbita ocular y encendió todas las alarmas médicas.
Rossel tuvo que abandonar el encuentro y, horas más tarde, fue intervenido quirúrgicamente de emergencia. De esta manera, quedó completamente descartado para el choque de este jueves en La Bombonera, donde la Católica se jugará gran parte de su futuro continental.
La ausencia no es menor para el equipo de Daniel Garnero. Si bien el joven delantero no era titular indiscutido, venía ganando terreno en el equipo y aparecía como el reemplazante natural de Fernando Zampedri, la gran carta ofensiva de los chilenos.
Justamente, el ex delantero de Rosario Central tampoco llega en plenitud física. A pesar de haber sido figura en el triunfo ante Barcelona SC con dos goles decisivos, el atacante viene jugando infiltrado y utilizando una máscara protectora por un traumatismo craneonasal que todavía arrastra.
Por eso, en Chile ya hablan de una delantera diezmada para visitar a Boca en una verdadera final de Libertadores. La Católica llega como líder del grupo, pero todavía no aseguró su clasificación y sabe que en La Bombonera se jugará mucho más que tres puntos.
Mientras tanto, del lado xeneize toman nota. Porque en una noche donde la tensión promete ser total, el conjunto de la Ribera sabe que el rival llegará golpeado y con menos variantes ofensivas de las que imaginaba hace apenas unos días.