Boca Juniors se juega mucho más que una clasificación este jueves en La Bombonera. Frente a Universidad Católica, el equipo de la Ribera buscará sellar su boleto a la próxima ronda de la Copa Libertadores, aunque la noche también podría tener un fuerte sabor a despedida. Porque para Exequiel Zeballos, el partido podría convertirse en la última función con la camiseta azul y oro.
¿Última función del Changuito?
El Changuito aparece con grandes chances de ser titular en un contexto cargado de tensión, expectativa y emociones. Las lesiones de Adam Bareiro y Miguel Merentiel le abrieron una puerta inesperada al santiagueño, que después de meses difíciles por sus lesiones vuelve a estar frente a una oportunidad grande: jugar un partido decisivo de Copa y, quizás, bajar el telón de su historia en Boca.
Detrás de escena, el panorama contractual está cada vez más complicado. Las negociaciones por la renovación del delantero están completamente frenadas y hoy las diferencias entre el jugador y el club parecen muy difíciles de resolver. En Boca entienden que el tiempo juega en contra y la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme ya tomó una postura: si no hay acuerdo, Zeballos deberá ser vendido antes de quedar libre.
Zeballos y el club italiano donde brilló Diego
Ahí es donde aparece con fuerza el interés de Napoli. Desde Italia aseguran que el club ya avanzó en conversaciones con el entorno del futbolista y en La Ribera esperan una oferta concreta durante este mercado de pases. La cláusula de rescisión es de 15 millones de euros, aunque en Boca saben que la cifra final podría rondar entre los 10 y 12 millones para evitar que el atacante quede en libertad dentro de pocos meses.
Por eso, el duelo ante Universidad Católica puede transformarse en una noche especial. Una mezcla de Copa Libertadores, presión, incertidumbre y despedida. El Changuito, uno de los grandes talentos surgidos de las inferiores xeneizes en los últimos años, podría tener su última ovación en Brandsen 805.
La Bombonera lo vio debutar, explotar y también sufrir con las lesiones. Ahora, mientras Boca se juega seguir con vida en América, Zeballos tendrá la chance de volver a adueñarse de una noche copera y, quizás, escribir su último capítulo vestido de azul y oro.