Boca afrontará esta noche una de esas pruebas que suelen marcar el rumbo de una temporada. Con la ventaja mínima obtenida en La Bombonera y el objetivo de seguir avanzando en la Copa Sudamericana, el conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena visitará a O’Higgins en Rancagua con la misión de sellar su clasificación a los octavos de final.
El triunfo por 1-0 en el encuentro de ida le otorgó una pequeña tranquilidad al Xeneize, aunque nadie en el mundo azul y oro se confía. Del otro lado estará un rival obligado a salir a buscar el partido desde el primer minuto, empujado por su gente y con la ilusión de revertir la serie para mantenerse con vida en el certamen continental.
Será una noche de tensión, de detalles y de mucha intensidad. Boca sabe que deberá soportar la presión inicial del conjunto chileno, que intentará igualar rápidamente el resultado global para llevar la definición a un terreno mucho más favorable para sus aspiraciones.
Sin embargo, hay un dato que alimenta la ilusión de los hinchas xeneizes. Cada vez que Boca cruzó la Cordillera en los últimos años, regresó con resultados positivos. La última derrota en Chile se remonta a 2008, cuando cayó 2-0 frente a Colo-Colo por la fase de grupos de la Copa Libertadores.
Desde aquella noche pasaron casi dos décadas y el historial favorece ampliamente al conjunto argentino. En ese período disputó cinco encuentros oficiales en territorio chileno, con un saldo de cuatro victorias y un empate.
La racha comenzó en los octavos de final de la Copa Libertadores 2012, cuando derrotó 3-2 a Unión Española. Semanas más tarde empató sin goles ante Universidad de Chile en semifinales y avanzó rumbo a una final que terminaría conquistando.
Luego llegaron el triunfo por 2-0 sobre Palestino en la Libertadores 2015, la victoria por el mismo resultado frente a Colo-Colo en la edición 2023 y el reciente 2-1 ante Universidad Católica durante la fase de grupos de la Libertadores 2026.
Ahora, Boca intentará escribir un nuevo capítulo de esa historia favorable. Con futbolistas de experiencia, el respaldo de una ventaja conseguida en casa y la jerarquía que exige este tipo de escenarios, el equipo del Vasco buscará hacer valer su oficio copero para sostener el invicto y meterse entre los 16 mejores del torneo.
La clasificación está a 90 minutos. Del otro lado habrá un rival dispuesto a vender cara su eliminación. Boca lo sabe y por eso se prepara para una batalla intensa en Chile, donde buscará otra noche copera que mantenga vivo el sueño sudamericano.