Maximiliano Salas ya tiene nuevo destino. Luego de varios meses alejado de la consideración de River y entrenándose junto al grupo de futbolistas apartados en el predio de Cantilo, el delantero emprendió viaje a Mendoza para sumarse a Independiente Rivadavia, donde jugará a préstamo durante la próxima temporada.
El atacante dejó Buenos Aires sin realizar declaraciones públicas y se convirtió en una de las incorporaciones más resonantes del mercado para el conjunto mendocino, que atraviesa el mejor momento deportivo de su historia reciente.
La salida de Salas marca el cierre de una etapa que comenzó con grandes expectativas en Núñez. A mediados de 2025, River desembolsó ocho millones de euros para quedarse con el delantero proveniente de Racing, una inversión importante que en sus primeros meses parecía justificada. Con entrega, intensidad y buenos rendimientos, el atacante logró ganarse rápidamente el cariño de los hinchas.
Sin embargo, el escenario cambió con el correr de los partidos. Su nivel fue decayendo, perdió protagonismo dentro del equipo y las críticas comenzaron a ocupar el lugar que antes tenían los elogios. La llegada del segundo semestre de 2026 terminó de sellar su destino: Eduardo "Chacho" Coudet no lo tuvo en cuenta para el nuevo proyecto deportivo y fue uno de los jugadores enviados a entrenarse de manera diferenciada en Cantilo.
Mientras River avanzaba con la reestructuración de su plantel, Independiente Rivadavia apareció como una oportunidad ideal para que el delantero volviera a sentirse importante. Y no se trata de cualquier destino.
La Lepra mendocina vive un presente soñado. En 2025 conquistó la Copa Argentina, mientras que este año confirmó su crecimiento con una destacada actuación en la fase de grupos de la Copa Libertadores. Ahora afrontará uno de los desafíos más importantes de su historia cuando se mida con Fluminense en los octavos de final del certamen continental.
Además, el equipo mendocino también es protagonista en el ámbito local. Comparte la cima de la tabla anual con Argentinos Juniors, ambos con 38 puntos, y se ilusiona con pelear tanto el Torneo Clausura como el título de campeón de la temporada.
En ese contexto, la llegada de Salas representa una apuesta fuerte. Independiente Rivadavia confía en recuperar al delantero que supo destacarse en sus mejores momentos y sumar una alternativa de jerarquía para afrontar un semestre cargado de competencia.
El acuerdo entre ambas instituciones contempla un préstamo por un año y una opción de compra cercana a los cuatro millones de dólares, cifra que podría convertirse en una gran oportunidad para el conjunto mendocino si el atacante logra recuperar su mejor nivel.
Si todo marcha según lo previsto, Salas podría tener su estreno con la camiseta azul este mismo viernes, cuando Independiente Rivadavia reciba a Estudiantes de Río Cuarto por la cuarta fecha del Torneo Clausura. Será el comienzo de una nueva etapa para un jugador que busca revancha y un club que no deja de soñar en grande.