Catorce años después de haber sufrido uno de los golpes más duros de su historia, Chacarita tuvo su revancha ante Nueva Chicago. En la tarde del lunes, el Funebrero le devolvió el golpe al Torito en una definición por la permanencia: con el 2-0 en San Martín, aseguró su continuidad en la Primera Nacional y condenó a los de Mataderos al descenso a la Primera B Metropolitana, en lo que fue la "venganza" de aquella Promoción de 2012 en la que el Verdinegro se impuso en una de las series más recordadas de la historia del ascenso.
El partido se abrió en el segundo tiempo para un Chacarita que llegaba junto a su clásico rival y a Patronato de Paraná disputándose no ser el último equipo en perder la categoría. Después de un centro atrás al punto penal, Maximiliano Meléndez apareció en el área para marcar el 1-0. Apenas cinco minutos más tarde, un cabezazo de Nicolás Pantaleone amplió la diferencia para el Funebrero, que resolvió el encuentro en esos minutos. Chicago necesitaba ganar o empatar y que Patronato pierda para asegurar la permanencia, pero terminó perdiendo la categoría luego del 0-0 del Patrón ante Atlético de Rafaela.
La historia de la cuenta pendiente de Chacarita data de junio de 2012. En aquella oportunidad, con la Promoción todavía vigente, el Funebrero fue el equipo que debía revalidar la categoría ante un Chicago que venía de la B Metro. En Mataderos la historia fue 1-0 para el Torito con un gol de Leonardo Carboni. En San Martín, el encuentro estaba 1-1 hasta que en tiempo de descuento, el árbitro Mauro Vigliano sancionó un penal para el Tricolor que pudo cambiar el destino de la serie. Sin embargo, Daniel Monllor le atajó el remate a Damián Toledo, sellando así el ascenso de Chicago a la B Nacional y el descenso del Funebrero a la B Metropolitana.
Aquella tarde quedó inmortalizada por la atajada de Monllor y por la reacción de Salvador Pasini, entonces entrenador de Chacarita, que salió a festejar creyendo que el penal había terminado en gol y se desplomó al descubrir que el arquero había detenido el remate. Catorce años después, el escenario fue el mismo, pero el desenlace cambió por completo: El Funebrero celebró ante su gente, se quedó en la segunda categoría y dejó al Torito con el dolor de un descenso que esta vez le tocó sufrir en la cancha de su clásico rival.
Meléndez se acordó del 2012
Ni bien culminó el encuentro y se consumó la victoria, uno de los goleadores evocó aquella tarde de sufrimiento tras el triunfo de Chacarita que certificó la pérdida de categoría de Chicago. El volante de 21 años no dudó en expresar lo que significó marcar y certificar el descenso de un clásico rival. "Es hermoso meter goles con esta camiseta y ser parte de este grupo. Nos creían muertos y me saco el sombrero con los chicos, pudimos salvarnos y mandar a Chicago a la B", expresó.
Además, no dudó en calificar de "venganza" la victoria de hoy respecto de la mencionada Promoción de hace 14 años y destacó lo de la hinchada del Funebrero. "Obvio que hay pica. Es una venganza del 2012... todo vuelve, todo vuelve, así que ahora a disfrutar. Mirá lo que es esto, un lunes a las 3 de la tarde, la verdad que lo de la gente es de admirar".