El tenis argentino sufrió una jornada para el olvido en el Masters 1000 de Shanghái. Los cinco representantes nacionales que salieron a la cancha este sábado perdieron sus respectivos partidos de segunda ronda y quedaron eliminados del certamen, en una serie de resultados que dejó a Francisco Cerúndolo como la única esperanza albiceleste en el torneo.
Tomás Etcheverry, Sebastián Báez, Juan Manuel Cerúndolo, Thiago Tirante y Camilo Ugo Carabelli no pudieron superar sus compromisos y se despidieron de la competencia. El golpe más ajustado lo protagonizó Ugo Carabelli, quien llevó al canadiense Félix Auger-Aliassime, cuarto preclasificado, al límite, pero terminó cayendo por 4-6, 7-6 (1) y 7-5. El argentino mostró un alto nivel y estuvo cerca de dar el golpe, aunque su rival aprovechó mejor los momentos decisivos para quedarse con la clasificación.
También hubo derrotas en tres sets para Etcheverry y Tirante. El platense no pudo sostener su buen comienzo y cayó sorpresivamente ante el checo Dalibor Svrcina por 6-3, 3-6 y 7-5. Tirante, por su parte, peleó frente al español Rafael Jódar, una de las revelaciones de la temporada, pero terminó cediendo por 4-6, 6-2 y 6-3. En los otros dos encuentros, Juan Manuel Cerúndolo fue superado por el español Carlos Alcaraz, segundo preclasificado, por un doble 6-3, mientras que Báez volvió a sufrir en cancha rápida y perdió ante el monegasco Valentin Vacherot, campeón defensor, por 6-4 y 7-6 (5).
Con cinco eliminaciones en una misma jornada, el panorama argentino quedó reducido a un solo nombre. Francisco Cerúndolo, ubicado en el puesto 21 del ranking mundial, será el encargado de sostener la ilusión nacional cuando se enfrente este domingo con el checo Jakub Mensik, decimotercer preclasificado, no antes de las 3.20 de la madrugada de Argentina. El objetivo será avanzar a los octavos de final y evitar que la participación albiceleste en Shanghái quede marcada únicamente por una jornada de despedidas.