Costa de Marfil cumplió con su objetivo y logró una clasificación histórica en el Mundial 2026. En un partido decisivo disputado en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, los Elefantes derrotaron 2-0 a Curazao y aseguraron su presencia en los 16avos de final, dejando en el camino a una de las selecciones revelación del torneo.
El conjunto africano golpeó temprano y comenzó a encaminar la victoria desde los primeros minutos. A los 7 del primer tiempo, Nicolas Pépé aprovechó una de las primeras oportunidades claras del encuentro para abrir el marcador y darle tranquilidad a los dirigidos por Emerse Faé.
Sin embargo, el resultado no reflejó del todo lo ocurrido durante la primera etapa. Curazao mostró personalidad, intentó jugar de igual a igual y tuvo algunas aproximaciones que obligaron a la defensa marfileña a mantenerse concentrada. El conjunto caribeño, que había sorprendido al mundo con su empate frente a Ecuador, volvió a demostrar que no había llegado al torneo solamente para participar.
Durante el complemento, el partido mantuvo su intensidad. Curazao adelantó sus líneas en busca de la igualdad y dejó espacios que Costa de Marfil supo aprovechar. Cuando el encuentro ingresaba en su tramo decisivo, volvió a aparecer Pépé para terminar de inclinar la balanza.
A los 63 minutos, el delantero firmó su doblete personal y estableció el 2-0 que prácticamente liquidó la historia. A partir de allí, los Elefantes manejaron los tiempos del partido, controlaron los intentos de reacción de su rival y comenzaron a saborear una clasificación que ya parecía inevitable.
El pitazo final desató el festejo africano. Costa de Marfil consiguió una victoria tan trabajada como merecida y se ganó un lugar entre los mejores equipos del certamen. Con orden, efectividad y el talento de sus figuras, los Elefantes dieron un paso enorme en la Copa del Mundo y ahora sueñan con seguir haciendo historia en la fase eliminatoria.
Para Curazao, en tanto, se terminó una aventura mundialista que dejó una imagen muy positiva. Pese a la eliminación, el seleccionado caribeño compitió con valentía, sumó experiencias inolvidables y se ganó el reconocimiento de propios y extraños en su primera gran participación en una Copa del Mundo.