Cristiano Ronaldo volvió a hacer lo que mejor sabe hacer: marcar goles. El portugués ingresó desde el banco, apareció cuando su equipo lo necesitaba y volvió a inflar la red para Al Nassr en la goleada 4-0 frente a Al Riyadh. Pero detrás de ese festejo hay un dato que explica mejor que cualquier otro la dimensión de su carrera: lleva 25 temporadas consecutivas marcando al menos un gol como profesional.
El astro portugués volvió a tener acción oficial en la segunda fecha del campeonato saudí después de su participación mundialista. Comenzó el partido como suplente, pero ingresó a los 62 minutos, cuando Al Nassr ya ganaba 3-0 y tenía el encuentro prácticamente encaminado.
Abdulelah Al Amri había abierto el marcador a los 18 minutos, mientras que Angelo amplió la diferencia en el tiempo agregado de la primera mitad. Ya en el complemento, João Félix marcó el tercero a los 58 minutos y dejó todo servido para que Cristiano tuviera su momento.
Y el momento llegó a los 83 minutos.
Ayman Yahya recibió por la derecha y encontró al portugués dentro del área. Cristiano controló de espaldas al arco, giró con velocidad y definió con precisión para vencer al arquero Milos Borjan. Un movimiento que, a esta altura de su carrera, parece formar parte de un libreto conocido: aparecer, definir y volver a escribir su nombre en la historia.
El tanto significó su primero de la temporada 2026/27 y llevó su cuenta personal a 977 goles en su carrera profesional. El número impresiona por sí solo, pero adquiere otra dimensión cuando se observa la continuidad de la marca.
Desde su debut con Sporting de Lisboa en la temporada 2002/03, cuando convirtió cinco goles, Cristiano encontró al menos una vez el camino de la red en cada temporada que disputó. Pasaron Sporting, Manchester United, Real Madrid, Juventus y ahora Al Nassr, pero hubo algo que nunca cambió: su relación con el gol.
Son 25 temporadas consecutivas marcando y una carrera que parece tener todavía varios capítulos por escribir. A sus 41 años, Ronaldo continúa persiguiendo una cifra que alguna vez pareció imposible: los 1000 goles oficiales.
La persecución ya está en marcha y quedan 23 para alcanzar ese número histórico.
Su longevidad también se explica en los números. A lo largo de su carrera disputó 1331 partidos, consiguió 880 victorias y 244 empates, con un promedio de 0,72 goles por encuentro.
Cristiano ya no necesita demostrar que pertenece a la historia grande del fútbol. Cada temporada, sin embargo, encuentra una nueva manera de ampliar su legado. Ahora tiene otro objetivo entre ceja y ceja: llegar a los 1000.
Y mientras el tiempo avanza, el portugués sigue haciendo lo que hizo durante un cuarto de siglo: entrar a una cancha y encontrar la manera de convertir.