Cuando el partido más importante exige una heroína, Cristina Cosentino responde. La arquera de Las Leonas volvió a demostrar que las definiciones bajo máxima presión son su territorio y se convirtió en una de las grandes responsables de la consagración de Argentina en el Mundial de Hockey.
La guardameta atajó tres penales australianos ante Países Bajos y terminó de coronar una Copa del Mundo sobresaliente. Sus intervenciones fueron decisivas para que Las Leonas pudieran quedarse con el título después de una final cargada de tensión y emoción.
Conocida como “China” o “Cris”, Cosentino tiene 28 años, nació en Buenos Aires el 22 de diciembre de 1997, mide 1,78 metros, utiliza la camiseta número 13 y actualmente juega en Banco Nación.
Pero su historia con el seleccionado argentino comenzó mucho antes de esta consagración. En 2014 consiguió la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Nankín y, dos años más tarde, fue campeona del mundo junior. En aquella final, curiosamente, el rival también fue Países Bajos.
De delantera a especialista bajo los tres palos
El camino de Cosentino hasta convertirse en una de las mejores especialistas del hockey argentino tuvo un comienzo particular. Sus primeros pasos fueron como delantera en Belgrano Athletic, hasta que en determinado momento cambió el palo por los guantes y se hizo dueña del arco.
En 2016 llegó a Banco Nación y en 2018 recibió su primera convocatoria al seleccionado mayor. Desde entonces, fue construyendo de a poco una reputación que hoy ya parece indiscutible: cuando llega una definición por penales, Argentina sabe que tiene una arquera capaz de marcar la diferencia.
Su gran especialidad quedó expuesta en los Juegos Olímpicos de París 2024. En los cuartos de final frente a Alemania, Cosentino atajó los cuatro penales australianos y fue determinante para que Las Leonas avanzaran de ronda.
Pero no se quedó allí. En el partido por la medalla de bronce, volvió a ser protagonista en la definición ante Bélgica y Argentina se impuso 3-1 para subirse nuevamente al podio olímpico.
La heroína que volvió a aparecer
En esta Copa del Mundo, Cosentino ya había dado muestras de que estaba preparada para otra actuación memorable. En la semifinal ante Australia mantuvo el arco en cero en el triunfo por 1-0 que llevó a Las Leonas a la gran final.
Y ante Países Bajos volvió a responder. Durante el partido sostuvo al equipo en los momentos de mayor exigencia y, cuando llegó la definición desde los penales, se transformó definitivamente en la gran protagonista.
“Muy feliz, me pone feliz por las chicas”, expresó después del encuentro en diálogo con la transmisión oficial.
Sobre cómo se preparó para los penales, explicó: “Un poco estudiamos los penales; los había visto, pero los siento en el momento. Lo vi, pero no con tantos detalles”.
Una declaración que refleja justamente su principal virtud: la capacidad para reaccionar en el instante en que todo está en juego.
Cristina Cosentino volvió a hacerlo. En el momento de mayor presión, cuando cada remate podía significar la gloria o el fracaso, la arquera de Las Leonas se agigantó bajo los tres palos y terminó siendo una de las caras de una consagración inolvidable.