Las Leonas volvieron a tocar el cielo con las manos. Argentina se consagró campeona del mundo por tercera vez en su historia después de vencer a Países Bajos en una dramática definición por penales australianos y conquistó una nueva estrella para el hockey nacional.
La final se disputó en el Wagener Hockey Stadium de Amstelveen, uno de los escenarios del Mundial y casa del seleccionado neerlandés. En un partido cerrado, intenso y con enorme tensión, ambos equipos terminaron igualados 1-1 durante el tiempo regular y todo debió resolverse en el shootout.
Países Bajos, uno de los grandes candidatos al título y además local, consiguió ponerse en ventaja gracias a Yibbi Jensen. Las neerlandesas intentaron sostener la diferencia, pero Argentina nunca bajó los brazos y encontró el empate en un momento decisivo.
Después del séptimo córner corto, Majo Granatto apareció para marcar el 1-1 y desatar la ilusión de todo el equipo argentino. El partido se encaminó entonces a una definición que terminó siendo inolvidable.
Cosentino, la heroína de la definición
En los penales australianos, Las Leonas mostraron toda su personalidad. Cristina Cosentino se convirtió en una de las grandes figuras de la jornada al contener dos ejecuciones de Países Bajos y darle vida a la ilusión argentina.
Del otro lado, Victoria Granatto, Brisa Bruggesser y Sofía Cairó fueron las encargadas de convertir para el seleccionado dirigido por Fernando Ferrara.
El último golpe lo dio Cairó, quien convirtió el cuarto penal y selló el 3-1 definitivo en la definición. Así, Argentina volvió a celebrar un título mundial después de una final cargada de emoción y frente a uno de los rivales más poderosos del planeta.
La tercera estrella de Las Leonas
El campeonato conseguido en Amstelveen significó la tercera Copa del Mundo para la Selección argentina femenina de hockey sobre césped.
La primera consagración había llegado en Perth 2002, justamente después de vencer a Países Bajos en los penales australianos. Ocho años más tarde, Las Leonas volvieron a ser campeonas en Rosario 2010, donde derrotaron al conjunto neerlandés por 3-1.
Ahora, en territorio europeo y ante el anfitrión, Argentina volvió a escribir una página dorada de su historia.
Las Leonas son nuevamente campeonas del mundo. Tres estrellas, una generación que vuelve a hacer historia y una celebración que quedará para siempre en la memoria del hockey argentino.