En otra jornada complicada para los tenistas argentinos por la lluvia, Tomás Etcheverry y Mariano Navone avanzaron a tercera ronda del US Open. El Retu tuvo complicaciones por la lluvia en las canchas exteriores de Flushing Meadows, pero venció 6-3, 6-3, 3-6 y 6-3 al inglés Jacob Fearnley en tanto que la Nave también prevaleció ante Matteo Berrettini por 3-6, 6-3, 6-4 y 7-6 (4). De esta manera, ambos se enfrentarán en la siguiente rueda.
El primero en salir a escena fue Etcheverry, que viene de ganarle al checo Vit Kopriva en el debut con un contundente 6-3, 6-4 y 6-0. El platense se quedó con un primer set en el que fue claramente superior. Tras un comienzo con quiebre y contra-quiebre, en el que el argentino no pudo sostener la ventaja que había conseguido en el game inicial, levantó su nivel, fue más agresivo que Fearnley y logró vulnerar su servicio en el quinto y el noveno juego para cerrar el set por 6-3.
En el segundo parcial, un rápido quiebre de Etcheverry lo puso en ventaja 2-0 y asentó su confianza. Más adelante, en el quinto game, llegó un nuevo quiebre pero tras ponerse 5-3 con su saque apareció la lluvia para suspender la acción. A la vuelta, el parate no pareció haber afectado al Retu, que sostuvo la diferencia para el 6-3.
No obstante, en el tercer set llegaron las complicaciones. El encuentro fue mucho más parejo, con los dos manteniendo su servicio hasta el séptimo game donde Fearnley sorprendió y consiguió quebrar tras una larga lucha, que también tuvo que dar en el siguiente juego para sostener su saque. Con ese trabajo realizado, el británico cerró el parcial con otro break redondeando el 6-3.
A pesar de ese mal paso, y de un complicado comienzo del cuarto set donde empezó 0-2 luego de ceder su saque, Etcheverry se estabilizó y retomó el control del encuentro: pasó de estar en desventaja a recuperar el quiebre comprometiendo los golpes del británico que continuó errando, perdió nuevamente su servicio y el argentino quedó a las puertas de la victoria que terminó alcanzando después de remontar dos break points del Fearnley, sellando el 6-3, 6-3, 3-6 y 6-3 que lo envía a tercera ronda e iguala su mejor actuación en un US Open.
Enorme victoria de la Nave
Más tarde fue turno de Navone ante Berrettini, 43° del mundo, y que prevaleció durante el primer set a pesar de un comienzo parejo con un quiebre en el octavo game que terminó por darle la ventaja 6-3. En el segundo set, se vio una versión mejorada del bonaerense, que tras un inicio parejo consiguió una tremenda remontada en el sexto game, le sacó el servicio al italiano tras que éste estuviera 40-0 para ponerse 4-2. Navone aumentó la efectividad con el saque para sostenerse, sumó 8 winners en esa manga y la selló en su favor por 6-3.
El arranque del tercer set combinó sensaciones para la Nave, que comenzó con un quiebre rápido pero debió batallar ocho minutos y salvar tres break points para confirmarlo y ponerse 2-0. En su siguiente turno de saque, el argentino volvió a sufrir y debió remontar dos puntos de quiebre que trastocaron la mentalidad de un Berrettini errático en los momentos clave. Desde allí, sostuvo la ventaja para ponerse 6-4, a tiro del triunfo.
El cuarto set arrancó parejo, pero ya se veía a un italiano predispuesto a arriesgar y, en esa dinámica, continuando con los errores no forzados. Navone sostuvo a pesar de volver a tener problemas con el saque, logró superar dos nuevos break points en el cuarto juego y quebró en el quinto para ponerse 3-2. No obstante, apareció la recuperación de Berrettini, que no lo dejó confirmar y restableció la igualdad. Desde allí, ninguno cedió su servicio, por lo que el duelo se fue a un tiebreak donde la Nave sacó una gran distancia de 6-1 y, aunque le costó cerrarlo, terminó cerrándolo por 7-4.
Gran victoria del oriundo de 9 de Julio, finalizada con un gran avance a la red y un festejo que expresó su alegría por avanzar a la tercera ronda por segunda vez en su carrera. Luego de su enorme e inolvidable victoria ante Novak Djokovic en primera ronda, Navone iguala lo hecho en 2024 y está ante la posibilidad inédita de meterse en octavos de final, justamente ante Etcheverry.