Cuando habla Emiliano “Dibu” Martínez, no hay cassette. El arquero de la Selección argentina fue directo, filoso y autocrítico tras el ajustado triunfo 2-1 ante Mauritania, en un amistoso que dejó más dudas que certezas.
“Nos faltó intensidad y compromiso. Con la camiseta de la Selección hay que hacerlo mejor”, disparó sin rodeos el campeón del mundo, marcando el tono de una noche que no lo dejó conforme.
Lejos de quedarse ahí, el uno redobló la apuesta y expuso las falencias defensivas del equipo: “Pensé que me iban a llegar una o dos veces y me llegaron más”, reconoció, evidenciando la incomodidad que atravesó durante el partido.
Pero la frase que hizo ruido llegó sobre el cierre, con una ironía que pegó fuerte puertas adentro: “No faltó fútbol, faltó intensidad y solidez defensiva. Menos mal que no jugamos la Finalissima. Si jugábamos así…”.
El mensaje del arquero del Aston Villa no pasó desapercibido. En una Selección que venía acostumbrada a rendimientos sólidos, la autocrítica del Dibu funciona como un llamado de atención en un momento clave del proceso.
Después de más de cinco meses sin ponerse el buzo albiceleste, su última vez había sido en la goleada 6-0 ante Puerto Rico, Martínez volvió con protagonismo, pero también con una advertencia clara: el margen de error existe, y la exigencia no se negocia.