El costado más espontáneo de Franco Colapinto volvió a aparecer lejos de la presión de la Fórmula 1. Esta vez, el piloto argentino se sumó a un desafío de karting en Silverstone y terminó viviendo la prueba con una intensidad casi de carrera propia, entre gestos, gritos y festejos.
La actividad fue organizada por Sky Sports en el Kartódromo de Silverstone, en Inglaterra, durante un receso de la Máxima por la cancelación de eventos en Medio Oriente. La consigna era simple, pero muy efectiva para el show: el corredor debía descubrir cuál de los cinco participantes era profesional con la consigna de “adivina el piloto”.
Franco Colapinto observó la grilla, eligió al competidor que llevaba el número 43 y enseguida transformó esa elección en una especie de apuesta personal en la que se lo vio muy metido. Por supuesto que su elección no fue aleatoria, sino que tenía que ver con el número que usa en su Alpine A526 en la Fórmula 1, y que también supo usar su padre en su época de piloto.
Apenas comenzó la carrera, el piloto argentino dejó de ser un simple invitado y empezó a seguir cada movimiento como si fuese un verdadero hincha de ese piloto. “¡Dale, 43!”, gritó con entusiasmo, mientras miraba la largada y reaccionaba a cada avance del piloto que había elegido para el desafío.
El momento más gracioso llegó cuando su elegido no tuvo el mejor arranque y Colapinto se lamentó por la situación del elegido. Sin embargo, el ánimo cambió rápidamente cuando el competidor empezó a recuperar terreno y el argentino celebró al verlo adelante: “está ganando”.
La prueba también tuvo un contratiempo inesperado, porque el kart marcado con el 43 sufrió una falla mecánica antes del final. Aun así, el resultado terminó dándole la razón al piloto de Alpine: el profesional oculto era Alex Brundle, corredor británico e hijo de Martin Brundle, ex Fórmula 1 y actual comentarista de Sky Sports.
El video tomó fuerza por el tono descontracturado de la escena y por el antecedente que une a Colapinto con Martin Brundle, luego de aquel cruce en el Gran Premio de Estados Unidos 2024, cuando no pudo entrevistarlo antes de la largada. Esta vez, sin tensión de paddock ni apuro competitivo, el argentino ganó el juego con intuición y dejó una secuencia perfecta para redes, de esas que conectan de inmediato con los fanáticos.