La salida de Cristiano Ronaldo de la concentración de Portugal podría tener consecuencias mucho más importantes que su ausencia ante Dinamarca. Después de marcharse y no participar del entrenamiento, el capitán quedó bajo la lupa por una normativa de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) que contempla meses de suspensión para situaciones de este tipo.
El Reglamento Disciplinario establece: "Un jugador que, debidamente citado, abandone o no se presente sin justificación a un entrenamiento, partido o actividad de las selecciones nacionales o relacionada con la representación deportiva de la FPF o Portugal, será sancionado con una suspensión de uno a seis meses y, adicionalmente y si es jugador profesional, con una multa de entre 5 y 10 UC [entre aproximadamente 500 y 1.000 euros, siendo 102 euros por unidad de cuenta]". Además, señala que "la ausencia o el abandono conlleva la suspensión preventiva automática del jugador en los términos establecidos en este reglamento".
La posible aplicación de esas medidas aparece mientras todavía no existe una explicación oficial detallada sobre los motivos de Cristiano Ronaldo para alejarse del plantel. El propio futbolista confirmó su determinación mediante un comunicado: "Después de la rueda de prensa del entrenador de la Selección Nacional, y tras una conversación con el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, decidí abandonar el campo de entrenamiento de la Selección".
Lejos de revelar inmediatamente qué sucedió, Ronaldo decidió postergar su versión. “A su debido tiempo, diré la verdad a todos los portugueses sobre las razones que motivaron mi salida de la selección nacional, a la que siempre me he dedicado”, expresó. Su mensaje terminó con otra declaración dirigida al plantel: “Ahora es el momento de desear buena suerte a Portugal y a todos mis compañeros de equipo, sin excepción”.
La tensión venía acumulándose después de que el delantero fuera suplente frente a Noruega. Jorge Jesus había sostenido que se trató de una determinación técnica y, antes de conocerse la salida de Cristiano, defendió públicamente su autoridad: “Nunca ningún jugador va a cambiar mis ideas”. Sin embargo, poco después el atacante abandonó el estadio Parken y quedó fuera del entrenamiento previo al encuentro con Dinamarca.
El episodio sumó así un nuevo capítulo al conflicto alrededor de Cristiano Ronaldo, quien tampoco anunció una retirada definitiva del seleccionado. Por ahora, la incógnita pasa tanto por las eventuales consecuencias disciplinarias como por los motivos de su decisión, que permanecen sin conocerse en detalle.
Mientras Portugal continúa su preparación sin el capitán, todas las miradas quedan puestas en lo que pueda ocurrir con la Federación y en la explicación que Ronaldo todavía mantiene pendiente. El delantero eligió resumir cuándo llegará esa respuesta con apenas cuatro palabras: “A su debido tiempo”.