La novela entre Boca y Paulo Dybala sumó un nuevo capítulo y esta vez la ilusión parece más concreta que nunca. Después de varios mercados llenos de rumores, guiños y coqueteos, en el mundo Xeneize volvieron a encenderse las expectativas tras conocerse que el cordobés cambió de representación y comenzó a trabajar con personas muy vinculadas a la dirigencia boquense.
El movimiento no pasó desapercibido en La Ribera. Boca rápidamente abrió canales de diálogo con el nuevo entorno de la Joya y ya existe predisposición de ambas partes para empezar a conversar de manera formal pensando en el próximo mercado de pases.
La noticia alimentó otra vez el sueño de los hinchas: ver a uno de los campeones del mundo defendiendo la camiseta azul y oro junto a su amigo y socio futbolístico Leandro Paredes.
Dybala empezó a ser asesorado por Kristian Bereit y la agencia KMB Sports Management, en asociación con Behind The Athletes, nombres que mantienen una relación cercana con Boca y que participaron en distintas negociaciones recientes del club. De hecho, trabajan con futbolistas del actual plantel como Ander Herrera, Tomás Belmonte y Santiago Ascacíbar.
En Brandsen 805 saben que no será una operación sencilla, pero también entienden que las condiciones empiezan a acomodarse para intentarlo seriamente. Boca ya dejó en claro que está dispuesto a realizar un importante esfuerzo económico para seducir a la Joya y ofrecerle un contrato acorde a su jerarquía.
Además, el contexto invita a soñar. El contrato de Dybala con Roma está entrando en su tramo final y todavía no hay certezas sobre su continuidad en Italia. El propio futbolista reconoció recientemente que todavía no definió dónde seguirá jugando y dejó abierta la puerta a cualquier escenario.
“Mi idea me la guardo para mí”, lanzó el cordobés después de uno de los últimos partidos de la Roma, dejando más dudas que respuestas sobre su futuro inmediato.
La conexión emocional con Boca tampoco es un detalle menor. Hace tiempo Dybala confesó públicamente que uno de sus grandes deseos es jugar en el club por una promesa familiar vinculada a su padre. Esa frase quedó grabada en el corazón del hincha Xeneize y desde entonces cada señal alimenta aún más la ilusión.