El fútbol también sabe detenerse para acompañar. En una jornada cargada de emociones, el Racing de Estrasburgo venció 3-1 al Niza por la Ligue 1, pero el resultado quedó en segundo plano ante el sentido homenaje que el plantel le dedicó a Joaquín Panichelli, quien atraviesa uno de los momentos más duros de su carrera.
El delantero argentino sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha durante un entrenamiento con la Selección Argentina, una lesión que no solo lo deja fuera de lo que resta de la temporada, sino que también le quita la posibilidad de disputar el Mundial. Un golpe deportivo y personal en el mejor momento de su trayectoria.
Sin embargo, el vestuario del conjunto francés mostró que el fútbol también es equipo fuera de la cancha. En la previa del encuentro, los jugadores realizaron la entrada en calor con remeras de apoyo con la inscripción “Fuerza, Pani”, replicando el gesto que había tenido la Selección Argentina días atrás.
Ya en pleno partido, el homenaje continuó. Tras convertir el segundo gol, Julio Enciso celebró con una camiseta con el número 9 y el apellido de Panichelli, en una imagen que rápidamente se viralizó. Además, todo el equipo lució un parche especial en honor al argentino, reforzando el mensaje colectivo.
Las muestras de cariño también se extendieron a las redes sociales del club, donde se vio a Valentín Barco y Aaron Anselmino, compañeros del delantero, envueltos en una bandera argentina junto a un mensaje simple pero contundente: “Pani”.
Panichelli, de 23 años y actual goleador de la Ligue 1 con 16 tantos, venía siendo una de las grandes revelaciones del torneo y una fija en la consideración del cuerpo técnico argentino. Su ausencia representa una baja sensible tanto para la Selección como para el Estrasburgo, que pelea por puestos europeos.
Tras ser operado, el delantero rompió el silencio con un mensaje de agradecimiento hacia sus compañeros, el cuerpo médico y el entorno que lo acompañó en este difícil momento. Mientras inicia su recuperación, el fútbol ya le devolvió algo clave: el respaldo incondicional de los suyos.