La Selección Argentina recibió un golpe inesperado y de los más duros en la antesala de su despedida en casa. Joaquín Panichelli sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha y quedó automáticamente descartado para el Mundial 2026.
La noticia se confirmó en la madrugada a través de un comunicado oficial de la AFA, que detalló la gravedad de la lesión sufrida por el delantero durante el último entrenamiento del equipo dirigido por Lionel Scaloni. “Los estudios confirmaron la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha”, informaron, junto a un mensaje de apoyo para el jugador.
Panichelli había sido convocado de urgencia en los últimos días, junto a Franco Mastantuono, para cubrir bajas en el plantel. El atacante del Racing de Estrasburgo llegaba con ilusión, en un gran momento personal y con la intención de ganarse un lugar en la lista definitiva de 26 jugadores para la cita mundialista.
Su presente alimentaba la expectativa. Con 16 goles en la Ligue 1, se había convertido en uno de los delanteros más destacados del torneo francés, rendimiento que lo puso en la órbita de la Selección y le abrió nuevamente las puertas del equipo.
Sin embargo, el destino le jugó una mala pasada en el peor momento. La lesión no solo lo deja afuera de los amistosos ante Mauritania y Zambia, sino que también le quita cualquier posibilidad de estar en el Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Además, el tiempo estimado de recuperación, que ronda entre los seis y nueve meses, lo marginará de lo que resta de la temporada con su club, en un freno abrupto a su crecimiento.
En medio de la preparación y a horas del último partido en suelo argentino antes del Mundial, la Scaloneta suma una baja sensible que impacta tanto en lo futbolístico como en lo humano. Para Panichelli, el golpe es doble: se queda sin Selección y sin Mundial, justo cuando todo parecía empezar a abrirse.