Con la cuenta regresiva a menos de dos meses para el inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Estados Unidos, crecen las inquietudes sobre la posible baja asistencia de hinchas en los estadios. A diferencia de ediciones anteriores, las señales de alarma se reflejan en la disponibilidad de habitaciones de hotel y en las dificultades para adquirir entradas.
En ciudades sede, donde suelen agotarse las plazas hoteleras para los partidos más esperados, se registran aún grandes cantidades de habitaciones libres. En un caso particular, más de 100 habitaciones permanecían disponibles la noche del partido inaugural, incluso en hoteles ubicados a pocos metros de los estadios, lo que genera dudas sobre la masa de seguidores que viajará para alentar a sus selecciones.
Sipho Ncube, sudafricana residente en Seattle que planea presenciar encuentros, describió el proceso para conseguir entradas como “complicado y caro”. Explicó que la modalidad de venta incluye un sistema de lotería que obliga a los hinchas a ser seleccionados previamente para acceder a la compra. Aquellos que no logran un turno quedan excluidos y, además, los precios de reventa alcanzan cifras exorbitantes.
El mundillo de la reventa
“Los que consiguen comprar las revenden por más de $1,000. ¿En esta economía? No”, señaló Ncube, evidenciando la barrera económica para muchos seguidores.
Sumado a esto, los costos de traslado dentro de Estados Unidos representan otro gran obstáculo. Los vuelos internos oscilan entre $700 y $900 según la ruta, y al sumar entradas, alojamiento y transporte, el gasto total puede superar los $4,000 por persona para un solo viaje.
Esta situación alimenta la percepción de que el torneo se está volviendo inaccesible para el fanático común. Ncube afirmó: “Siento que está orientado a la clase media alta, y los verdaderos fans no tienen esa oportunidad”. Además, los requisitos de visa y la logística para desplazarse complican aún más la llegada de seguidores internacionales.
El clásico entusiasmo previo se ve opacado por la preocupación y los preparativos que parecen dominar la atención de los aficionados. “Hay más preparación que anticipación real de los fans”, expresó la seguidora sudafricana.
Organizadores y asociaciones hoteleras monitorean de cerca la situación, esperando que el interés y la demanda puedan repuntar antes del inicio del evento. Sin embargo, la incertidumbre persiste sobre si el Mundial 2026 logrará atraer a la multitud de hinchas que históricamente caracteriza a esta competencia global.