Rodolfo Arruabarrena todavía no fue presentado oficialmente, pero ya empezó a dejar en claro cuál será su impronta en este nuevo ciclo al frente de Boca. En el regreso del plantel a los entrenamientos tras el receso, el flamante entrenador tomó una decisión contundente: comunicarles a cuatro futbolistas que no formarán parte de sus planes para el segundo semestre.
La vuelta al trabajo en el predio de Ezeiza marcó el inicio de una nueva etapa en el club de la Ribera. Y el Vasco no perdió tiempo. Apenas comenzó la pretemporada, Marcelo Weigandt, Juan Barinaga, Agustín Martegani y Lucas Janson fueron informados de que deberán buscar una salida, ya que no serán tenidos en cuenta para lo que viene.
La determinación se suma a otras bajas de peso que ya sacudieron al mundo Boca. Ánder Herrera se despidió en los últimos días con un emotivo mensaje para los hinchas, mientras que Edinson Cavani tiene acordada su salida y rescindirá su vínculo con la institución en las próximas horas.
El mensaje del nuevo entrenador parece claro: no quiere un plantel numeroso ni futbolistas sin protagonismo. La idea es reducir la cantidad de jugadores, potenciar la competencia interna y sumar refuerzos en puestos específicos para construir un equipo a su medida.
Mientras define el futuro de varios nombres, Arruabarrena también comenzó a observar de cerca a los juveniles. Dylan Gorosito, Camilo Rey Domenech y Leonel Flores fueron incorporados a los entrenamientos del plantel profesional y buscarán ganarse un lugar durante la preparación.
En paralelo, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme ya trabaja en el mercado de pases. Boca inició gestiones para incorporar al defensor Jhohan Romaña y al extremo Sebastián Villa, dos futbolistas que aparecen entre las prioridades para reforzar el plantel.
Además, el cuerpo técnico considera necesaria la llegada de un arquero, un marcador central, un lateral derecho, un mediocampista creativo, un extremo y un centrodelantero para afrontar los desafíos de la segunda parte de la temporada.
El segundo ciclo del Vasco ya está en marcha. Y si algo quedó claro en su primer día de trabajo es que en Boca nadie tiene el lugar asegurado. La renovación comenzó antes de que la pelota vuelva a rodar.