La victoria de Gimnasia de La Plata por 2 a 1 ante Huracán quedó atravesada por un episodio que excedió lo ocurrido dentro de la cancha. Nicolás Ramírez, árbitro del encuentro correspondiente a la fecha 13 del Torneo Clausura, denunció amenazas, insultos y hostigamiento por parte de autoridades del conjunto local, en una situación que obligó a demorar el inicio del segundo tiempo y a solicitar custodia policial.
El partido, disputado en el estadio Tomás Adolfo Ducó, tuvo un desenlace agónico con el triunfo del Lobo, pero uno de los momentos más delicados se produjo durante el descanso. Según consta en el informe presentado por el juez, las protestas de dirigentes de Huracán por las decisiones arbitrales de la primera mitad escalaron hasta el ingreso al vestuario de la terna.
“El entretiempo duró 20 minutos, con 5 minutos de demora”, comenzó Ramírez en su descargo. Luego explicó que, cuando regresaban al vestuario, encontraron a autoridades del equipo local cerca del ingreso, quienes comenzaron a increparlos por sus determinaciones durante el primer tiempo.
Insultos, golpes en la puerta y un pedido de garantías
El informe arbitral describió una situación de creciente tensión dentro del estadio. De acuerdo con el relato de Ramírez, una vez que los jueces ingresaron al vestuario, varias personas golpearon reiteradamente la puerta con la intención de entrar.
El episodio continuó antes de la reanudación del encuentro, cuando personal policial se acercó para comunicarles que David Garzón, vicepresidente de Huracán, quería ingresar al vestuario para conversar con ellos.
La terna rechazó el pedido. “No autorizamos el ingreso a nadie, y en disconformidad comenzaron a insultar y amenazar desde la zona de ingreso al campo de juego”, consignó el árbitro en el documento.
Ante ese escenario, los jueces solicitaron la intervención de los responsables de la Liga Profesional y de los efectivos a cargo del operativo para garantizar que pudieran regresar al campo sin cruzarse con los dirigentes involucrados.
“Solicitamos al responsable de la Liga Profesional y personal policial a cargo del operativo que nos garantice el retorno al campo de juego para disputar el segundo tiempo sin cruzarnos con directivos del club”, detalló Ramírez.
Finalmente, después de recibir garantías sobre el trayecto, los integrantes de la terna abandonaron el vestuario bajo custodia policial para continuar con el partido.
Un triunfo agónico que quedó en segundo plano
En lo futbolístico, Gimnasia se llevó tres puntos importantes de su visita a Parque Patricios. Ignacio Fernández abrió el marcador en el primer tiempo, mientras que Jordy Caicedo, de penal, consiguió la igualdad para Huracán en el complemento. Cuando el empate parecía definitivo, Germán Conti apareció de cabeza en el sexto minuto de descuento y selló el 2-1 para el conjunto platense.
Sin embargo, el resultado terminó compartiendo protagonismo con la denuncia presentada por Ramírez, que puso el foco sobre el comportamiento de los dirigentes y las condiciones de seguridad que debió solicitar el equipo arbitral para continuar con el encuentro.
El episodio quedó asentado en el informe oficial del juez y expuso un nuevo foco de tensión en el fútbol argentino. Ahora, lo sucedido en el vestuario de árbitros y las acusaciones formuladas por Ramírez quedan bajo la órbita de las autoridades competentes, que deberán evaluar los hechos consignados en el documento.